Guía uso lenguaje no sexista
Las lenguas romances, como el catalán y el castellano, utilizan la flexión de género, donde los sustantivos, adjetivos, artículos y pronombres varían según el género gramatical. En catalán, se conservan los géneros masculino y femenino del latín, mientras que otras lenguas, como el inglés, no tienen flexión de género. Solo un 15% de las lenguas del mundo presentan oposición de género masculino-femenino.
El uso del masculino como genérico ha generado malentendidos y puede tener consecuencias negativas para las mujeres, haciéndolas invisibles o menospreciándolas. Esto ha llevado a la sociedad actual a considerar este uso como potencialmente excluyente.
Aún hoy, muchos textos reflejan visiones sexistas y androcentradas. Los usos androcentrados invisibilizan a las mujeres en ciertos ámbitos, mientras que los usos sexistas menosprecian uno de los dos sexos.
Objetivo de la Guía
Esta guía tiene como objetivo identificar y proponer soluciones a estos usos sexistas y androcentrados en el lenguaje. Además, describirá estrategias lingüísticas para evitar el uso del masculino como genérico.