La Facultad de Veterinaria y el Consejo de la Abogacía Catalana refuerzan su colaboración para avanzar hacia un control ético de la población de jabalíes
En el marco del II Congreso de Derechos de los Animales, organizado por el Consejo de la Abogacía Catalana este viernes 9 de octubre en Mataró, la Facultad de Veterinaria de la UAB y el Consejo de la Abogacía Catalana han reforzado su colaboración para avanzar hacia modelos de gestión de la fauna salvaje basados en criterios científicos, éticos y sostenibles. Ambas instituciones han firmado un convenio marco de colaboración en materia de protección y bienestar animal que, entre otros ámbitos, apoyará el estudio y la promoción de métodos éticos de control de las poblaciones de animales salvajes, con especial interés en la problemática de los jabalíes urbanos y periurbanos.
El convenio recupera y actualiza la línea de colaboración que la UAB y el Consejo de la Abogacía Catalana ya iniciaron en 2016 precisamente para promover la investigación y el estudio de métodos éticos de control de las poblaciones de jabalíes urbanos y periurbanos, así como apoyar institucionalmente iniciativas orientadas a superar sistemas basados exclusivamente en la eliminación de los animales. En virtud del nuevo acuerdo, la UAB compartirá con el Consejo los avances, los estudios y los resultados de las líneas de investigación desarrolladas en este ámbito, mientras que el Consejo prestará asesoramiento jurídico e institucional y apoyará las iniciativas conjuntas. El acuerdo contempla también el intercambio de información científica, jurídica y técnica, la elaboración de propuestas y recomendaciones y la interlocución con las Administraciones públicas para favorecer políticas basadas en métodos éticos y sostenibles.
El decano de la Facultad de Veterinaria, Manel López-Béjar ha señalado que «la colaboración con el Consejo es especialmente interesante porque permite incorporar la dimensión jurídica e institucional a la investigación científica y favorecer que los resultados se puedan trasladar al debate sobre las políticas de gestión de la fauna».
El presidente del Consejo de la Abogacía Catalana, Rogeli Montoliu, ha dicho que considera que «la colaboración con la UAB nos permite poner el conocimiento jurídico al servicio de la investigación científica y facilitar que los resultados de esta investigación puedan contribuir, cuando sea posible, a la elaboración de políticas públicas a largo plazo».
Crecimiento de la població de jabalíes
Eliminar animales puede ser necesario en una emergencia sanitaria, pero no es la forma sostenible de gestionar la sobrepoblación de fauna salvaje, según ha dicho López-Bejar. El decano ha tomado como punto de partida la crisis de la peste porcina africana, que comenzó en noviembre del 2025 cuando se detectó el primer foco en Cerdanyola del Vallès. Desde entonces se han analizado en Catalunya más 13.541 jabalíes, de los que 400 han dado positivo. «En una situación de emergencia sanitaria, reducir la densidad de población era necesario», ha destacado López-Béjar, pero ha añadido que «tenemos que ser conscientes de los límites de esta estrategia: el jabalí no tiene depredadores y, cerca de las ciudades, encuentra alimento y agua con mucha facilidad. La población se recupera rápidamente y, si no hacemos nada más, siempre tendremos que volver a hacer batidas».
Actuar sobre las causas
Como alternativa, el decano ha propuesto actuar sobre las causas. Las medidas que ha planteado son limitar el acceso a los residuos y al alimento, evitar que la ciudadanía alimente la fauna, adaptar el entorno urbano y adoptar métodos no letales como el control de la fertilidad. La UAB, en colaboración con Vets & Wildlife, varios ayuntamientos y centros de investigación del Reino Unido y de los Estados Unidos, aplicó entre 2017 y 2021 una vacuna inmunocontraceptiva a jabalíes de Matadepera, Terrassa, Sant Cugat y Vacarisses. Los resultados indican que las hembras vacunadas antes de la pubertad permanecieron infértiles durante todo el estudio. En las zonas de vacunación intensiva, las quejas vecinales descendieron un 80 % y no se registró ningún accidente de tráfico con jabalíes.
Una proyección a diez años basada en estos datos apunta a que, combinando la vacunación sostenida de hembras jóvenes con un control de base, la necesidad anual de abatir animales podría reducirse cerca de un 64 %. «No se trata de dejar de actuar de un día para otro, sino de reducir progresivamente la dependencia del abatimiento», ha explicado.
El decano también ha subrayado el papel del derecho en este debate: «es necesario un marco normativo y una financiación estable que faciliten los métodos no letales y una coordinación real entre Administraciones, ciencia y ciudadanía. La gestión de la fauna urbana debe ser ética, científica y a largo plazo. Convivencia, no solo control», concluyó López-Béjar.