Los recuerdos de las personas mayores de Palau dan vida a una ruta por 12 lugares de interés patrimonial
Veus de Palau ha convertido los recuerdos y conocimientos de las personas mayores del municipio en una ruta con recursos digitales y actividades educativas. La UAB ha acompañado el proceso participativo y ha colaborado en el diseño de los materiales a través del Campus de Innovación Social y Educativa.
Veus de Palau recupera los conocimientos de las personas mayores, destaca su valor y los comparte de nuevo a través de la biblioteca, la educación y los lugares donde nacieron.
El proyecto Veus de Palau: itinerarios y memoria patrimonial compartida desde la biblioteca ha seleccionado 12 lugares de interés patrimonial de Palau-solità i Plegamans para crear una ruta que combina testimonios orales, vídeos, contenidos interactivos y recorridos por el municipio. La iniciativa aprovecha el trabajo realizado durante años por personas mayores vinculadas al Casal de la Gent Gran.
El proyecto está impulsado por el Casal y financiado por la Diputación de Barcelona dentro del programa CoCrea BiblioLab. También han participado la Biblioteca l’Alzina, el Ayuntamiento de Palau-solità i Plegamans y la Universitat Autònoma de Barcelona, a través del Campus de Innovación Social y Educativa.
Durante años, personas vinculadas al Casal han recopilado información, historias y recuerdos sobre numerosos rincones del municipio, aportando su experiencia y sus conocimientos. Veus de Palau ha recuperado ese trabajo colectivo para actualizarlo, hacerlo más accesible y ofrecer nuevas formas de descubrir y entender el entorno.
Los lugares incluidos en la ruta pueden conocerse a través de contenidos digitales o visitarse con la ayuda de códigos QR, que permiten escuchar las voces y descubrir los conocimientos de la comunidad. Además, se ha creado una caja de actividades educativas sobre la historia local, las fiestas, las masías y la vida rural, el patrimonio artístico y medieval y la relación entre la sociedad y el entorno. Estos recursos forman parte de una mochila educativa que combina materiales físicos y digitales y propone aprender a partir de los propios lugares.
La Biblioteca l’Alzina ha desempeñado un papel fundamental para asegurar la continuidad del proyecto. Ha participado en la creación de los recursos, los ha relacionado con otros materiales de su colección y los ha incorporado a la biblioteca para que estén al alcance de la población. Por su parte, la UAB, a través del Campus de Innovación Social y Educativa, ha aportado apoyo metodológico, ha ayudado a organizar la participación y a diseñar las actividades educativas, y ha implicado a estudiantes mediante proyectos de aprendizaje-servicio. La biblioteca, la comunidad, el Ayuntamiento y la universidad han unido esfuerzos para dar nuevos usos y continuidad a un conocimiento que ya existía en el municipio.
La experiencia ofrece también una fórmula que otros municipios pueden adaptar: recuperar los recuerdos y conocimientos de sus vecinos, contar con las bibliotecas como punto de encuentro y convertir ese patrimonio compartido en recursos educativos abiertos para descubrir la historia y el entorno local.