Las VIII Jornadas de Innovación Docente abren un espacio de difusión e intercambio de iniciativas
Las VIII Jornadas de Innovación Docente de la UAB han comenzado esta mañana con unas palabras de bienvenida del vicerrector de Formación e Innovación Docente, José Luis Muñoz, quien ha agradecido el compromiso del personal docente para "adaptarse a un contexto complejo y cambiante" generando "situaciones de aprendizaje" que contribuyan a la calidad de la educación superior.
Según Muñoz, "la innovación docente solo crece cuando vosotros la hacéis crecer" y ha manifestado que las acciones e investigaciones en este terreno son "la prueba de que la UAB se renueva desde la base". El vicerrector ha valorado que se están consolidando las iniciativas institucionales en materia de innovación docente, como estas jornadas o los premios de excelencia docente -que, este año, incorporan una modalidad colectiva-, y ha anunciado que los contenidos del encuentro serán recogidos en una publicación. Además, ha agradecido la "tarea imprescindible" de la Unidad de Formación y del Instituto de Ciencias de la Educación de la UAB en la organización de las jornadas.
Por su parte, la coordinadora académica de formación e innovación docente de la UAB, Carme Ruiz, ha asegurado que el encuentro debe ser "un espacio para la difusión de iniciativas y para el intercambio de experiencias" con el objetivo de avanzar hacia "un cambio metodológico hacia una enseñanza más vivencial", "más conectado con el entorno" o "más vinculado con los objetivos de desarrollo sostenible". Ruiz ha comentado las líneas generales de los contenidos de las jornadas, entre los que destaca el impacto de las tecnologías en el proceso de aprendizaje y, muy especialmente, la necesidad de poner énfasis en la información contrastada, crítica y responsable ante el auge de la inteligencia artificial.
Precisamente, la primera conferencia de las jornadas ha tratado sobre cómo incorporar la inteligencia artificial a la docencia universitaria. Mariona Grané, profesora del Departamento de Didáctica y Organización Educativa de la Universitat de Barcelona, ha señalado que el problema no es la tecnología sino la situación social. "Necesitamos -ha afirmado- que el estudiante sea responsable de su propio aprendizaje" y, en este sentido, "el entorno social influye mucho". Y, en cuanto a la docencia, Grané ha asegurado que hay que "trabajar la calidad" y ha propuesto seis estrategias concretas, como diseñar tareas donde la IA "sea un asistente del pensamiento, no un sustituto" o "hacer de la evaluación el dispositivo que garantice el aprendizaje, no que lo aniquile".
Seguidamente, Mercè Gisbert, directora de AQU Catalunya, y Joan Subirats, catedrático de ciencia política de la UAB y exministro de Universidades, han mantenido un diálogo sobre los nuevos retos de la educación superior. Subirats puso énfasis en los cambios que se están dando en el colectivo del alumnado, donde hay "trayectorias vitales" diferentes a las de los estudiantes de épocas anteriores. En su opinión, habrá que atender más a aspectos como el vínculo con los alumni o avanzar hacia "arquitecturas docentes híbridas" donde la parte presencial sea "muy potente" y profundice en las "soft skills" que cada vez se valoran más en el mercado de trabajo. Porque, según ha reflexionado, "o somos capaces de resignificar el valor añadido de ir a la universidad, o tenemos un problema".
Gisbert ha incidido en las inquietudes que generan la IA y las nuevas tecnologías para afirmar que "el problema no es el chip en la oreja sino la evaluación". Según ha dicho, ante la gran cantidad de información al alcance del alumnado, "no podemos evaluar pidiendo respuestas que pueden encontrar en cualquier lugar". Y, sobre el modelo de educación superior, ha apuntado que "una universidad no es una expendedora de títulos sino una formadora de personas" con determinados valores y habilidades. En este sentido, Gisbert ha criticado que los rankings universitarios y otros mecanismos de evaluación presten mucha más atención en la investigación que en la docencia, apuntando que, justamente, las universidades más destacadas a nivel mundial cuidan de ofrecer la mejor docencia para atraer estudiantes de élite.
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