La UAB rinde homenaje a la trayectoria académica y a la investigación económica de Matthew O. Jackson
El catedrático de la Universidad de Stanford, Matthew O. Jackson, ha sido investido doctor honoris causa en una ceremonia en la que el rector de la UAB, Javier Lafuente, ha elogiado su contribución pionera al estudio de las redes y de su impacto en la economía y la sociedad. El padrino de Jackson, el profesor del Departamento de Economía e Historia Económica de la UAB Xavier Vilà, ha destacado que está reconocido como «el principal arquitecto de la investigación sobre el papel de las redes en la economía y las ciencias sociales».
El rector Lafuente ha destacado que con este reconocimiento a Jackson «queremos honrar su decisiva aportación a la comprensión de cómo las relaciones entre las personas condicionan las oportunidades, modelan los comportamientos e influyen en los resultados tanto individuales como colectivos». El rector ha subrayado que la investigación del doctor Jackson nos recuerda «que las personas no actuamos de manera aislada, sino que formamos parte de un entramado de vínculos que a menudo condicionan nuestras decisiones y posibilidades». «Este enfoque ha permitido una comprensión más rica y profunda de los mecanismos que estructuran la vida en sociedad y diseñar políticas públicas más eficaces para avanzar hacia una sociedad más justa, cohesionada y equitativa».
Lafuente ha afirmado que Jackson «ha construido un marco teórico que permite comprender mejor fenómenos tan relevantes como la persistencia de las desigualdades, la transmisión de conductas y valores, la difusión del conocimiento y la innovación, o la capacidad de las sociedades para generar cohesión y favorecer la movilidad social». El rector ha concluido destacando que el profesor Jackson es «un excelente ejemplo de cómo el conocimiento avanza gracias a las redes de cooperación académica y a los lazos de confianza y amistad entre el personal investigador».
La homofilia y la desigualdad social
«Recibir esta distinción es muy especial por los fuertes vínculos que me unen a la UAB», ha dicho Jackson al inicio de su lección. «Un reconocimiento así adquiere más valor cuando procede de una comunidad que aprecio profundamente y admiro».
El catedrático de Stanford ha presentado evidencias científicas que demuestran cómo la homofilia —la tendencia humana a relacionarse con personas de entornos similares— y la falta de «conectividad económica» son factores determinantes en la persistencia de la desigualdad y la falta de movilidad social. Según sus investigaciones, el acceso a redes de amistad de distinto nivel socioeconómico es el factor determinante para que los jóvenes de familias con menos recursos puedan prosperar. Las redes no solo facilitan oportunidades laborales y referencias, sino que transmiten información clave, referentes y normas de comportamiento. Para Jackson, la relación entre las amistades de la infancia y la juventud y el éxito futuro es directa y causal: «Estas amistades importan, en su conjunto, más que el estatus socioeconómico de los padres», ha afirmado.
Un fenómeno global que explica la desigualdad
El análisis realizado en diversos entornos —desde macrodatos de redes sociales en Estados Unidos hasta comunidades rurales de 46 países de todo el mundo— demuestra que este no es un fenómeno exclusivo de las grandes potencias económicas, sino una dinámica social profunda. Asimismo, ha revelado que la falta de conexión entre clases sociales se debe a dos motivos principales: la falta de exposición física (segregación en barrios o escuelas) y el sesgo de afinidad (friending bias), por el que tendemos a buscar amigos similares a nosotros incluso cuando tenemos la oportunidad de relacionarnos con perfiles más diversos.
Nuevas políticas públicas
Jackson ha propuesto reorientar el diseño de las intervenciones públicas y educativas. Por un lado, ha destacado la necesidad de fomentar espacios de convivencia real: «El currículo educativo debe diseñarse para que haya un contacto sostenido y una interacción profunda que fomente las amistades». Por otro lado, ha defendido la necesidad de focalizar los recursos en lugar de dispersarlos: «Distribuir las intervenciones de manera uniforme puede ser menos efectivo que concentrarlas en áreas donde se pueda generar un impacto lo suficientemente grande como para inducir un multiplicador de la red social y un cambio discontinuo en los comportamientos». El profesor ha concluido su intervención recordando la relevancia de estos hallazgos para el futuro del diseño político y económico.
Un referente en su campo
En la glosa de los méritos del doctor honoris causa, su padrino, Xavier Vilà, ha destacado la contribución científica del profesor Jackson. Vilà ha afirmado que «combinando la formulación matemática rigurosa con la observación empírica, Jackson desarrolló los fundamentos teóricos que hicieron que fuera ampliamente reconocido como el principal arquitecto de la investigación sobre el papel de las redes en la economía y las ciencias sociales».