El único yacimiento de esmeraldas del Imperio Romano podría haber sido de propiedad privada

Joan Oller i el seu equip

Un equipo de investigadores encabezado por el profesor del Departamento de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media, Joan Oller, ha identificado una entrada a las minas del yacimiento de Sikait, en el Mons Smaragdus (Egipto), en unas construcciones que denotan un carácter privado de la explotación.

12/06/2019

El yacimiento de esmeraldas, una variante verde del mineral de berilio, estaba probablemente vinculado a la ciudad de Berenike, fundada por Ptolomeo II en el siglo III aC, y fue ocupado en época romana entre los siglos I y VI dC. Se ubica en un valle seca (uadi) de una zona montañosa, con viviendas al cauce seco del río y edificaciones en las laderas del valle que, hasta ahora, también se habían identificado como viviendas. Se trata de edificios muy bien conservados, casi enteros, con muros de hasta 4 metros de altura.

Con los datos recogidos a lo largo de la campaña de 2018, que ahora se publican en la revista Nilus, los investigadores de la UAB han comprobado que es muy probable que las edificaciones de las laderas del valle fueran en realidad las entradas a una serie de minas de carácter privado. A partir del estudio de uno de los edificios, que identifican como Six Windows Building, los investigadores han deducido que se trataba de un complejo productivo vinculado a la extracción y al primer trabajo de las esmeraldas, con espacios de descanso, vestuarios y avituallamiento donde se han encontrado monedas, un recipiente cerámico relleno de fruta desecada y también elementos militares que podrían pertenecer a los soldados que custodiaban estas entradas.

El elemento clave ha sido el descubrimiento, en la pared apoyada en la roca, de lo que parecía un armario o nicho que al ser excavado ha resultado ser la boca de una mina que se introducía en forma de galería. Al cabo de aproximadamente medio metro la galería se transformaba en un pequeño pozo vertical de acceso a las vetas de mineral. El hallazgo de abundantes fragmentos y restos de berilio en la habitación confirman esta propuesta.

"El hecho de que no haya textos en esta zona multiplica la importancia de estos hallazgos, ya que dan mucha información de cómo se vivía en aquella época", afirma el coordinador de la investigación, Joan Oller. De hecho, "el modelo económico que inferimos es diferente al esperado en este área, ya que se trata de minas protegidas que podrían ser de propiedad privada, mientras en el imperio había muchas minas y canteras de titularidad pública". El hecho de que fuera un espacio cerrado y la posible presencia de militares, "indicaría que no sería una explotación minera abierta, sino que existirían concesiones mineras privadas donde familias o grupos determinados podrían explotar una veta de berilio concreta. Si esta hipótesis se pudiera confirmar, esto podría variar radicalmente la visión sobre este asentamiento, ya que las estructuras situadas en la ladera rocosa de la montaña podrían estar vinculadas con la explotación minera de berilio y no con las áreas residenciales, que se concentrarían en el nivel del suelo del valle", explica Oller.

El complejo arqueológico cuenta con entre 150 y 200 estructuras documentadas. De su estudio, los investigadores también han observado que uno de los edificios de la población, que parecía de uso administrativo, era en realidad un templo. Se trata de un imponente edificio situado en una terraza en el acceso al asentamiento. "Su estructura, su posición preeminente y los materiales recuperados con una clara vinculación ritual, como estatuillas, pebeteros, vidrio de mosaico, deposiciones monetarias y una plaquita con iconografía posiblemente copta" hacen pensar al profesor Joan Oller que "en realidad no estamos ante un edificio administrativo, sino más bien ante un templo".

El proyecto arqueológico Sika Project trabaja en el Desierto Oriental egipcio. Hizo la primera campaña en 2018 con financiación de la Fundación Palarq y el último mes de enero de 2019 llevó a cabo una segunda campaña.

El interés principal es la zona del Parque Nacional de Wadi Gemal, donde están los únicos yacimientos arqueológicos de época romana dedicados a la explotación de esmeraldas. Cuenta con la participación de las universidades de Delaware (EE.UU.) y de Varsovia (Polonia) y con el apoyo del Ministerio de Antigüedades egipcio.

En la fotografía, los investigadores del proyecto Sikait Project en el yacimiento arqueológico. De izquierda a derecha: Oriol Achon Casas, Vane Trevín Pita, David Fernández Abella, Joan Oller Guzmán, Adriana Molina Pérez y Delia Eguiluz Maestro.

Referencia:
J. Oller. "L'explotació de maragdes a l'Egipte romà". Nilus, 27 (2018), 13-19.

 

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