La Fundación UAB

¿Qué aporta la internacionalización a una universidad?

Richard Turner

Diversidad, inclusión, perspectiva y valor, pero también retos y riesgos: la aportación de la internacionali-
zación a la universidad es el tema central del artículo firmado por Richard Turner, adjunto para la Acción Internacional en la Fundació UAB. Una reflexión que invita a entender su importancia en un mundo cada vez más globalizado.

24/03/2026

Las interacciones con personas de otras culturas hacen que la vida universitaria sea más dinámica

En el siglo XXI, las universidades enfrentan muchos retos: competir a escala global, atraer más estudiantes, generar nuevos ingresos, mejorar la calidad de los programas, subir en los rankings y preparar a los graduados para un mercado laboral cada vez más internacional. Todo esto ha situado la internacionalización en el centro de las prioridades.

La internacionalización significa incorporar perspectivas internacionales en todo lo que hace una universidad: docencia, investigación, transferencia, colaboraciones, vida en el campus, movilidad de estudiantes y personal, programas compartidos y un diseño curricular con visión global. Es una estrategia esencial, y estas son las razones.

La internacionalización es inclusiva: implica abrirse al mundo y a otras culturas, descubrir y compartir ideas y perspectivas nuevas y cuestionar las que ya tenemos. Estudiantes, personal y organizaciones amplían su comprensión de sí mismos, de sus disciplinas y de los demás, y eso les ayuda a ser más críticos, flexibles y constructivos.

Los estudiantes y profesionales que llegan de otros países aportan valor a las universidades y a las comunidades que los acogen. Convivir y trabajar con personas de otras culturas ayuda a desarrollar habilidades interculturales. Estas interacciones hacen que la vida universitaria sea más dinámica, inspiran nuevas ideas y proyectos y contribuyen a un ambiente abierto, diverso y respetuoso. Además, los participantes exportan este conocimiento y estos valores a otros lugares y organizaciones. Las amistades y colaboraciones que se forman allí a menudo terminan convirtiéndose en comunidades de conocimiento y redes profesionales.

También hay motivos más prácticos para valorar la internacionalización. Participar en programas de intercambio brinda una experiencia internacional con poco o ningún costo adicional, y los avances tecnológicos permiten colaborar y aprender con estudiantes de otros países sin necesidad de viajar. Para muchas universidades, los ingresos procedentes de estudiantes internacionales contribuyen a financiar programas para estudiantes locales, así como programas de movilidad.

Una de las misiones de las universidades es preparar a los futuros ciudadanos y profesionales. En una economía globalizada, esto significa formar personas capaces de trabajar en equipos multiculturales, operar más allá de fronteras y demostrar adaptabilidad, competencia intercultural y habilidades lingüísticas. Los estudios muestran que estas cualidades son más habituales en personas con experiencia internacional. Las empresas valoran estas habilidades, los graduados encuentran mejores empleos y tienen remuneraciones más altas. Además, los índices de satisfacción de las experiencias internacionales siempre han sido elevados: la internacionalización mejora la calidad.

Ahora bien, la internacionalización también conlleva desafíos. Es preciso velar por la adaptación de los procesos de calidad y evitar una excesiva estandarización del idioma y de los contenidos que frene la diversidad y la innovación. Las experiencias internacionales pueden reforzar desigualdades en lugar de abrir oportunidades. También pueden contribuir al brain drain, -la fuga de cerebros-, si los estudiantes no retornan sus conocimientos y habilidades a su país de origen. En algunos contextos, la presencia de estudiantes internacionales se mezcla con debates sobre migración, masificación turística o vivienda. Una buena estrategia de internacionalización es consciente de estos riesgos y los afronta.

En resumen, la internacionalización es una necesidad para las universidades. Es una declaración de intenciones: una apuesta por la diversidad y por un mundo interdependiente basado en la cooperación y el intercambio. Tiene la capacidad de transformar y mejorar vidas, y contribuye a un mundo mejor. Y esto, es la razón de ser de las universidades.