Más de 3.600 niñas están en peligro de sufrir la mutilación genital femenina en España

Estudi mutilació genital femenina
Foto: Bailey Torres (unsplash.com)

Según un estudio presentado el 16 de noviembre por Adriana Kaplan, directora de la Fundación Wassu-UAB, 3.652 niñas están en peligro de sufrir mutilación genital femenina. Los resultados del estudio, promovido por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, se desprenden de la aplicación de los índices de prevalencia del país de origen correspondiente, y valorando el impacto del proceso de aculturación en la realización de esta práctica.

13/11/2020

El pasado 16 de noviembre se presentó, vía online, el estudio La Mutilación Genital Femenina en España, elaborada por la Fundación Wassu - UAB, y promovido por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. En el acto participaron Victoria Rosell, responsable de esta institución gubernamental, y Adriana Kaplan, directora de la investigación y de este centro de investigación.

De acuerdo con el estudio, 3.652 niñas menores de 14 años están en peligro de sufrir mutilación genital femenina en España. Las cifras se basan en el análisis de los índices de prevalencia del país de origen correspondiente y la valoración del impacto del proceso de aculturación en la realización de esta práctica. Por ello, es de una "importancia vital su detección precoz desde el ámbito sanitario, social y educativo", contemplaba Rosell.

Por provincias, Barcelona, con un total de 746 menores, es donde se estima que hay un mayor número de niñas en riesgo de sufrir la ablación. En segunda posición estaría Girona con 504 y, Madrid, con 335, ocuparía la tercera plaza.

La Delegada añadió que, gracias a esta investigación, se contribuye a visibilizar una forma de violencia contra la mujer de las menos conocidas en nuestro país, pero no por ello hay que "renunciar a llevar a cabo acciones concretas para erradicarla, y así terminar con el sufrimiento de muchas niñas que pasan por esta terrible experiencia, que marcará para siempre sus vidas".

Kaplan, en referencia a la investigación, comentó que la mutilación genital femenina había sido anteriormente un fenómeno local de la zona de África Subsahariana y que, actualmente, se había globalizado debido a los flujos migratorios. En este sentido, es muy relevante el trabajo que se hace desde España en materia de prevención, concienciación y empoderamiento a las familias migradas que residen en nuestro país, a través de herramientas como el documento del Compromiso Preventivo, que aporta a los progenitores de las niñas en riesgo una justificación de carácter oficial para evitar el enfrontamiento con las comunidades gerontocráticas de donde provienen.

El objetivo es conseguir que las niñas lleguen de sus viajes a los países de origen de manera intacta, sin que se les haya practicado la mutilación de sus genitales, y que es una iniciativa principalmente de las abuelas paternas.

El estudio se ha basado en el análisis de los protocolos de actuación de los profesionales de la atención primaria en salud de 12 comunidades autónomas, para detectar y prevenir eficazmente posibles casos sospechosos de sufrir ablación femenina; y ofrecer pautas sobre cómo ayudar en su prevención, teniendo en cuenta los factores socioculturales de las familias, y empoderarlos de conocimiento. Y además, tener consciencia de la necesidad de ofrecer acompañamiento psicológico a las mujeres mutiladas una vez hayan vivido esta experiencia traumática, con tal de ayudarlas en su superación.

La investigación también se apoya en los resultados de cuestionarios realizados a 82 familias migradas residentes en Cataluña (la región donde se detectaron los primeros casos de niñas mutiladas en el año 1993), para entrever la relación de estos grupos familiares con esta práctica. El 73% de estos sabían que la MGF era un delito dentro y fuera de España, y un 52% que lo era en su país de origen.

En estas encuestas, también se realizaron preguntas para estudiar otros aspectos como la relación con los profesionales de atención sanitaria y de servicios sociales. La investigación, también ha incorporado entrevistas en profundidad a personal vinculado con la atención de estas familias migradas (sanitarios, trabajo social, ONGs, juristas, responsables de políticas públicas, etc.), para ver con qué dificultades se encontraban para prevenir y gestionar casos de niñas y mujeres mutiladas.

Según Kaplan, "no hay que esperar a actuar in extremis" ante la sospecha de un posible viaje para realizar la MGF. En el caso de mujeres embarazadas, se puede trabajar con ellas ofreciendo acompañamiento durante el tiempo de gestación para informar y concienciar de los peligros para la criatura si se realiza esta práctica, una vez haya nacido y sea una niña. De este tipo de acciones preventivas y pedagógicas, realizadas desde España, se ha conseguido reducir en un 5% esta práctica, a pesar de que la población de riesgo haya incrementado, respecto al estudio elaborado por la Fundación Wassu - UAB en el año 2012.

Finalmente, la directora del estudio concluyó que es clave "empoderar a los profesionales de la atención primaria que están en contacto con estas familias", y "no duplicar canales ni recursos", favoreciendo una mayor coordinación entre profesionales.