"La gente corrió para salvar libros sacándolos por los agujeros de los misiles"

Mohammed Jasim Aalhajiadhmed
Entrevista a Mohammed Jasim Aalhajiahmed, director de la biblioteca de la Universidad de Mosul y estudiante de doctorado de la Facultad de Traducción e Interpretación gracias al programa de acogida de personas refugiadas de la Fundación Autónoma Solidaria.

02/04/2020

Mohammed Jasim Aalhajiahmed, estudiante de doctorado de la Facultad de Traducción e Interpretación, dirigía la biblioteca de la Universidad de Mosul (Irak) cuando Estado Islámico tomó la ciudad el año 2014 y tuvo que huir con su familia. Contactó con la Fundación Autónoma Solidaria (FAS) y, gracias a su programa de acogida de personas refugiadas, está desarrollando su doctorado en la UAB. Además, un acuerdo con el ayuntamiento de Castellar del Vallès ha permitido que él y su familia se instalen en la localidad.

¿Qué había en el fondo bibliográfico de la biblioteca de Mosul?

Era una de las bibliotecas más importantes de la región. Tenía casi un millón de piezas, 600.000 en árabe y el resto en otras lenguas. Libros de referencia (algunos del siglo XIII), publicaciones periódicas, etc. Eran materiales muy raros y valiosos. Además, teníamos unos 5.000 documentos gubernamentales que se remontaban a la fundación del gobierno de Irak, en 1921. Y había unas 65 de pequeñas colecciones privadas de académicos, funcionarios, etc. que quisieron donar sus volúmenes.

¿Qué sucedió cuando Estado Islámico tomó la ciudad?

Primero, seleccionaron los materiales que coincidían con su ideología y se deshicieron de los que iban en contra. Hay varias versiones sobre lo que hicieron; algunas dicen que quemaron todo el material que iba en contra de sus ideas.

¿Qué se pudo salvar?

Cuando Estado Islámico supo que las fuerzas iraquís estaban a punto de liberar la ciudad, incendió la biblioteca. A continuación, fue bombardeada por misiles de la coalición internacional. Al día siguiente de que la ciudad fuera liberada, grupos de personas se apresuraron para ir a salvar libros sacándolos a través de los agujeros de los misiles. Esto nos muestra lo importante que es la biblioteca para la gente de Mosul.

Quizás Estado Islámico se ensañó especialmente con la biblioteca por su valor simbólico.

Sí, porque Estado Islámico representa la oscuridad y sabían que la biblioteca representa la ilustración, la educación. La mayoría de la gente de Mosul, una ciudad de más de tres millones de habitantes, sabe lo que significa la biblioteca para ellos. Algunas de las personas que corrieron hacia la biblioteca para salvar los libros no eran estudiantes pero entendían que ese lugar era valioso.

¿Por qué abandonaron la ciudad?

La mayoría de directores, académicos, doctores, políticos y profesionales de seguridad estaban amenazados por los grupos de Estado Islámico y nadie tenía permiso para salir de su presunto califato, como ellos lo llamaban. Desde el primer momento decidimos irnos porque estábamos completamente en contra de ellos.

¿Cómo contactó con la Fundació Autònoma Solidària?

Previamente, antes de 2014, estaba en contacto con la doctora Lucía Molina, profesora del Departamento de Traducción e Interpretación y Estudios de Asia Oriental de la UAB. Acordamos que supervisaría mi investigación. Me mantuve entonces en contacto con la FAS: aprecio mucho el gran trabajo que han realizado, especialmente Laura Riba y Jordi Prat, para coordinar mi incorporación a la UAB. No es algo sencillo debido a la burocracia, los permisos, etc. Es un largo proceso pero finalmente he obtenido la beca y estoy aquí. Pero todavía formo parte de la Universidad de Mosul y trato de coordinar el apoyo internacional a la universidad y a la biblioteca.

¿De qué trata la tesis que estás realizando?

Estoy trabajando en procesos cognitivos en interpretación simultánea del inglés al árabe y viceversa: problemas y estrategias de interpretación. Están dirigiendo la tesis las profesoras Anna Gil y Marta Arumí, que son personas verdaderamente maravillosas.

Su mujer está también estudiando en la UAB un máster, ¿cuál es?

Está siguiendo el Máster en Estudios Árabes Contemporáneos. Y está adquiriendo experiencia y haciendo seguimiento profesional (shadowing), abriendo nuevos horizontes de conocimiento y tratando de adquirir los aspectos novedosos del programa, que aporta mucho contenido. La Universidad de Mosul tiene ahora una necesidad urgente de personas cualificadas que puedan participar en su reconstrucción y eso es lo que estamos intentando aprender aquí.

¿Qué se está haciendo para recuperar la Universidad de Mosul?

Se está haciendo un gran trabajo. La Universidad de Mosul tiene una buena representación en todo el mundo y es una de las más importantes de su zona. Ahora, casi todos los departamentos están abiertos, tenemos unos 55.000 estudiantes y están en funcionamiento la mayoría de las facultades. La vida ha vuelto a la Universidad de Mosul. La nueva administración, encabezada por el profesor Kossay K. Al-Ahmady, está intentando establecer nuevos vínculos con universidades internacionales.

¿Se está reconstruyendo el edificio de la biblioteca?

Recientemente, empezaron a rehabilitarla. El contrato está patrocinado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que trabaja en cooperación con la dirección de la universidad. Esperamos que, como está previsto, en dos años estará acabado el edificio.

¿Y, en términos generales, el sistema universitario en Irak se ha visto muy afectado por los últimos conflictos: la ocupación, el enfrentamiento civil, la guerra contra Estado Islámico...?

El sistema universitario se vio afectado por lo que pasó durante la época del Estado Islámico, que controló cerca de una cuarta parte de Irak. Lo positivo es que todo el mundo está ahora comprometido con la recuperación de la universidad. Por ejemplo: desde el primer día de la liberación de la ciudad, en 2017, profesores, estudiantes, empleados y voluntarios empezaron a limpiar y pintar las clases para devolver la vida a la universidad y a la ciudad en general. El objetivo era traer de nuevo los estudiantes a las aulas, y volver a poner en funcionamiento la universidad significa volver a traer a las familias a la ciudad desde los campos de desplazados; ése sería un paso muy importante. Y es muy peligroso porque Estado Islámico, antes de irse, dejó trampas por todas partes.

Ha habido movilizaciones en Irak últimamente y parece que la gente está cansada de la clase política y la corrupción. ¿Cómo ve el futuro inmediato de Irak?

El movimiento de gente joven que ha salido a las calles a protestar contra la corrupción es muy importante. Lo que pasó en nuestra región cuando fue tomada por Estado Islámico fue a causa de la corrupción en todos los niveles: los militares, las instituciones gubernamentales, etc. La corrupción es la otra cara de Estado Islámico: donde siga habiendo corrupción, Estado Islámico volverá a florecer. Las protestas están tratando de transmitir al gobierno que ésta es una nueva era para Irak. Su eslogan es "estoy aquí para recuperar mi país" porque no queremos ser leales a una parte o a la otra, tenemos que vivir todos juntos y eliminar la corrupción de una vez por todas en todo Irak, la cuna de las civilizaciones.

¿Les gustaría, a usted y su familia, volver a Mosul?

Ahora mismo, estamos aquí y tenemos tres años por delante. Estamos bien viviendo en Castellar del Vallès: esta ciudad maravillosa y su gente encantadora nos hace sentir como en casa. Valoro mucho el apoyo del ayuntamiento. Aunque no es fácil dejar a tu propia gente, especialmente en un momento en el que crees que puedes cambiar cosas y aplicar lo que estás aprendiendo aquí.

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