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La caza con arco durante el Neolítico pudo ayudar a la cohesión social

Bucráneo de bóvido recuperado en el yacimiento. Corresponde a un uro salvaje extinguido actualmente
Foto: MACB-UAB-CSIC-MAC
La caza con arco durante el Neolítico podría haber sido uno de los pilares de la unidad como grupo de sociedades humanas primitivas, según un estudio con participación de arqueólogos de la UAB que ha analizado los arcos neolíticos encontrados en el yacimiento de La Draga (Banyoles, Girona) en 2012.

02/02/2015

“Comparando los escasos restos animales silvestres y el abundante material de caza encontrados en el yacimiento, llegamos a la conclusión de que la alimentación no era el principal objetivo de la elaboración de objetos de caza. La arquería neolítica podría haber tenido una importante función social y de colectividad, además de aportar prestigio social a la actividad física y a los individuos involucrados en ella”, explica el investigador del CSIC Xavier Terradas, de la Institució Milá y Fontanals.

Según el estudio, en algunos casos el prestigio estaba ligado al tipo de animal cazado, y en otras ocasiones se relacionaba más con la distribución que se realizaba de la presa que con el propio abatimiento del animal. “Las presas de mayor tamaño, como recurso colectivo, podrían haber jugado un rol importante, incluso en casos en los que constituyeran un recurso puntual o esporádico”, añade Raquel Piqué, investigadora de la UAB.

Los arcos neolíticos más antiguos de Europa
Entre el material incluido en el estudio se encuentran tres arcos de madera de tejo descubiertos en La Draga en 2012. El análisis de las piezas confirma una antigüedad estimada de entre 7.400 y 7.200 años, las más antiguas de su género halladas en Europa hasta el momento.  

El único de los tres arcos conservado íntegramente mide 1,08 metros de longitud, 25 milímetros de anchura máxima y 15 milímetros de espesor. Estas dimensiones son inferiores a la media del resto de arcos neolíticos encontrados en otros puntos de Europa. Sin embargo, las dimensiones de las partes conservadas de los otros dos arcos de La Draga hacen suponer a los investigadores que tendrían un tamaño mayor, similar a los europeos.
 
Los arcos recuperados en La Draga, además de constituir un documento material único de la arquería y de la tecnología cinegética del Neolítico inicial, constituyen una evidencia arqueológica única para evaluar el rol social de la caza en las primeras sociedades campesinas, así como para abordar aspectos cruciales como la especialización económica, la división del trabajo y la naturaleza del acceso a los recursos, concluye el estudio.

El proyecto científico en el yacimiento arqueológico de La Draga se lleva a cabo conjuntamente desde la Universidad Autónoma de Barcelona, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Museo de Arqueología de Catalunya y el Museo Arqueológico Comarcal de Banyoles.

Raquel Piqué, Antoni Palomo, Xavier Terradas, Josep Tarrús, Ramon Buxó, Àngel Bosch, Júlia Chinchilla, Igor Bodganovic, Oriol López, Maria Saña. Characterizing prehistoric archery: technical and functional analyses of the Neolithic bows from La Draga (NE Iberian Peninsula). Journal of Archaeological Science. DOI: 10.1016/j.jas.2015.01.005

Imágenes. Créditos: MACB-UAB-CSIC-MAC

El arco recuperado en La Draga en 2012. De los tres hallados, es el único conservado íntegramente.

Bucráneo de bóvido recuperado en el yacimiento. Corresponde a un uro salvaje extinguido en la actualidad y cazado durante el neolítico por la comunidad de La Draga.

Proyectiles en sílex y hueso utilizados en La Draga para cazar.