Superando obstáculos: trayectorias y desigualdades en el progreso universitario

Estudios recientes realizados en el marco de un proyecto de Erasmus+, con la participación de la UAB, analizan las trayectorias universitarias del estudiantado catalán para conocer su progreso a lo largo de los estudios, teniendo en cuenta variables como el grado, la edad, el origen familiar o el género. Las características sociales de los estudiantes intervienen en la capacidad de remontar un inicio accidentado, concluye el equipo de investigación.
Es habitual pensar en las trayectorias universitarias como una autopista hacia la obtención de un título: el estudiante entra, estudia y se gradúa. Sin embargo, los caminos, el progreso y las dificultades de los estudiantes son mucho más diversos y complejos, con curvas, subidas y descensos. En este terreno irregular, las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (las conocidas como STEM) son las más exigentes.
Así lo muestra nuestra investigación reciente sobre más de 30.000 estudiantes universitarios catalanes. En todas las ramas universitarias hay estudiantes que suspenden o abandonan, pero las STEM concentran un porcentaje más alto de trayectorias irregulares. Incluso entre el alumnado con notas de acceso elevadas, las probabilidades de encontrar obstáculos son mayores que en otras áreas.
Los modelos de trayectoria utilizados en la investigación identifican cuatro grandes perfiles: el abandono (rápido, lento o tardío), la progresión lenta, la remontada y la trayectoria óptima.
Gráfico de trayectorias de rendimiento de estudiantes en carreras STEM a lo largo de 7 años observados.
Nota: Etiquetas de grupo: G1: Abandono temprano; G2: Abandono lento; G3: Intermedio; G4: Mejora; G5: Abandono tardío; G6: Óptimo.
Si en otras áreas —como las ciencias sociales, la salud o las humanidades— las trayectorias óptimas (estables o de alto rendimiento) son considerablemente más frecuentes (43,7 % global frente al 28,4 % en STEM), en las STEM es más habitual encontrar estudiantes que comienzan con dificultades, pero logran recuperarse (27 % global frente al 33,7 % en STEM).
Quienes remontan un mal resultado inicial: jóvenes, hijos e hijas de universitarios y mujeres
Cuando analizamos quiénes forman parte de esta trayectoria de remontada, aparecen tres patrones claros. En primer lugar, la edad. Los estudiantes más jóvenes son quienes tienen más probabilidades de enderezar un mal comienzo (en ingeniería, 25 pp más que los mayores de 25 años). En cambio, quienes llegan a la universidad más tarde suelen tener menos margen para repetir asignaturas o prolongar los estudios, de modo que un mal inicio tiene mayor peso a la hora de provocar un abandono.
En segundo lugar, el origen familiar. Los hijos e hijas de progenitores con estudios universitarios tienden a mejorar con mayor frecuencia (en ingeniería, aproximadamente 15 pp más). El conocimiento previo del mundo académico y la disponibilidad de recursos culturales y materiales contribuyen a ofrecer segundas oportunidades (por ejemplo, cambiando de estudios) y a persistir dentro del sistema hasta encontrar un camino de progreso.
Y, por último, el género. Las mujeres predominan en la trayectoria óptima en todas las áreas (12 pp más que los hombres); esto también se cumple en las áreas STEM (8 pp más), en las que, además, cuando tropiezan con malos resultados en el primer curso, abandonan menos y remontan con mayor frecuencia que los hombres (aproximadamente 20 pp más entre las estudiantes que han aprobado como máximo el 30 % de los créditos en primero).
Las mujeres en STEM: pocas, pero decididas
Los estudios internacionales suelen señalar que las mujeres abandonan en mayor medida que los hombres las carreras científicas, de ingeniería y matemáticas, pero, tal como ponemos de manifiesto en este estudio, el caso catalán (igual que otras investigaciones muestran para el conjunto español) rompe esta tendencia. Aquí, las que acceden son pocas, como en el resto del mundo, pero se mantienen, logran recuperarse en mayor medida y acaban en una proporción más alta.
Las razones pueden ser diversas: una fuerte motivación vinculada a las buenas salidas laborales de estas titulaciones, una vocación bien definida que las ha llevado a elegir un camino todavía más plagado de obstáculos por su carácter masculinizado, o el apoyo familiar e institucional que reciben.
En definitiva, el análisis de las trayectorias universitarias muestra una universidad mucho más diversa de lo que a menudo se piensa. Y conviene tener en cuenta que, si bien es cierto que no todas las trayectorias complejas desembocan en el abandono, las características sociales de los estudiantes también intervienen en la capacidad de reconducir un inicio accidentado. Comprender estas trayectorias es clave para diseñar políticas más ajustadas y equitativas en el futuro.
Helena Troiano
Departamento de Sociología
Grup de Recerca en Educació i Treball
Universitat Autònoma de Barcelona
helena.troiano@uab.cat
Albert Sánchez-Gelabert
Institut de Ciències de l’Educació
Universitat Politècnica de Catalunya
albert.sanchez.gelabert@upc.edu
Referencias
Troiano, H., & Sánchez-Gelabert, A. (2025). Patterns of university progression and social inequalities: Delving into complex trajectories in higher education. European Journal of Higher Education, 1-23. https://doi.org/10.1080/21568235.2025.2556438
Troiano, H. (2025). Trayectorias de los estudiantes en carreras científico-técnicas en Cataluña: Rendimiento inicial, género y origen social [STEM degree trajectories among students in Catalonia: Initial performance, gender and social origin]. Educación XX1, 28(2), 329-353. https://doi.org/10.5944/%20educxx1.42268
Sánchez-Gelabert, A., & Troiano, H. (2024). Compensatory advantage after the first year at university in the Catalan system: Between continuing, transferring and dropping out. Studies in Higher Education, 49(11), 1867-1883. https://doi.org/10.1080/03075079.2023.2281539