¿Cómo gestionaban el riesgo sísmico los cazadores-recolectores hace 30.000 años?

Un estudio de la Universidade don Algarve con colaboración de la UAB, publicado en Archaeological and Anthropological Sciences, demuestra que las poblaciones cazadoras-recolectoras que habitaron el suroeste de Portugal hace entre 30.000 y 24.000 años desarrollaron estrategias complejas para hacer frente a terremotos recurrentes. A diferencia otros contextos prehistóricos en que los grupos humanos abandonaron amplias regiones después de grandes catástrofes naturales, estas comunidades ajustaron su movilidad, el uso del espacio y las redes sociales para mitigar los riesgos asociados a la actividad sísmica.
Nuestra investigación presenta por primera vez un análisis integrado de datos geofísicos, geológicas, geocronológicas y arqueológicas que permite reconstruir la respuesta humana a terremotos de magnitud moderada en un paisaje tectónicamente activo. El estudio se centra en el yacimiento al aire libre de Vale Boi (Vila do Bispo, Portugal), un enclave estratégico ocupado de manera recurrente entre el Gravetiense y lo Proto-solutrense, situado en una región atravesada por fallas capaces de generar terremotos de magnitud igual o superior a 5,7 Mw.
La investigación ha sido liderada por la Interdisciplinary Centre for Archaeology and the Evolution of Human Behaviour (ICArEHB) de la Universidade don Algarve, en colaboración con personal investigador de la UAB y otras instituciones académicas y de investigación de Portugal, España y los Países Bajos. El equipo internacional y multidisciplinario ha reunido especialistas en arqueología, geofísica, geoquímica, micromorfología, geocronología, modelización bayesiana y análisis tecnológico, hecho que ha permitido abordar de manera integrada la interacción entre procesos tectónicos y respuestas humanas a lo largo del Paleolítico superior.
Los resultados muestran que los terremotos provocaron desprendimientos de rocas y episodios de entierro rápido de los niveles arqueológicos. En momentos concretos, como durante el Gravetiense, los grupos optaron para aumentar su movilidad y abandonar temporalmente el yacimiento, una estrategia eficaz para reducir la exposición al riesgo sísmico. Aun así, cuando los terremotos coincidieron con episodios de fuerte estrés climático, las comunidades humanas no abandonaron Vale Boi, sino que llevaron a cabo ocupaciones breves y selectivas del yacimiento para mitigar los riesgos asociados a los terremotos, manteniendo a la vez el acceso a los recursos costeros.
Vista 3D de los puntos de muestreo tectónico del yacimiento prehistórico de Vale Boi. 1 - 4 Remontajes de herramientas líticas encontradas en el yacimiento en momentos de actividad sísmica.
El estudio pone de manifiesto que la resiliencia de estas comunidades se sustentó en redes sociales cohesionadas y de alcance regional, que facilitaron la recuperación después de los episodios sísmicos. La cooperación y la conectividad social actuaron así como un mecanismo preventivo ante futuros impactos, funcionando como un auténtico amortiguador colectivo ante los factores de estrés ambiental.
Estos resultados que hemos obtenido constituyen una de las evidencias más antiguas conocidas de gestión del riesgo sísmico en la historia humana y amplían nuestra comprensión de la resiliencia de las sociedades paleolítiques más allá de las respuestas al clima o a los cambios ecológicos. El trabajo subraya el valor de las secuencias arqueológicas profundas para reconstruir como los seres humanos afrontaron presiones geológicas y ambientales interrelacionadas a lo largo del tiempo.
CEPAP-UAB – Centre d’Estudis del Patrimoni Arqueològic de la Prehistòria
IPHES-CERCA – Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social
Referencias
Barbieri, A., Martínez, J.S., Belmiro, J. et al. Early evidence of earthquake management through mobility and social network adjustments at Vale Boi (SW Iberia). Archaeol Anthropol Sci 18, 25 (2026). https://doi.org/10.1007/s12520-025-02400-6.