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Universitat Autònoma de Barcelona
Institut d'Història de la Ciència

Tres trabajos dirigidos por investigadoras del iHC ganan los premios a los mejores TFG con perspectiva de género del curso 2024-2025

18 may 2026
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Los proyectos galardonados analizan temas tan diversos como el sesgo de género en la atención del síndrome de ovario poliquístico, la patologización de lo queer durante los últimos 50 años y la historia de la patologización de la feminidad.

Acte de lliurament dels premis als millors TFG amb perspectiva de gènere
El grup d'estudiants premiats que van assistir a l'acte de lliurament dels premis als millors TFG amb perspectiva de gènere.

El pasado miércoles 22 de abril se entregaron los Premios a los Mejores Trabajos de Fin de Grado (TFG) con Perspectiva de Género del curso 2024-2025 de la UAB. Los galardones, que este año han llegado a su décima edición, persiguen un doble objetivo: por un lado, sensibilizar al alumnado sobre la igualdad de género y la no discriminación, fomentando su interés por la investigación crítica y comprometida; por otro, impulsar la incorporación de la perspectiva de género en la docencia universitaria y consolidar el género como objeto legítimo y necesario de interés académico y científico en el conjunto de la UAB. Entre los 32 proyectos premiados, pertenecientes a disciplinas muy diversas, tres de ellos han sido dirigidos por investigadoras del iHC.

Desmontando el sesgo de género en el manejo del síndrome de ovario poliquístico. Una campaña de divulgación científica y social para visibilizar y educar es el trabajo que Marta Ortuñez Rojo, estudiante del grado en ciencias biomédicas, ha llevado a cabo bajo la dirección de la investigadora del iHC Anyely Marín Cisneros. Se trata de una estrategia de divulgación crítica y accesible, concebida con el objetivo de acercar a la comunidad universitaria el síndrome de ovario poliquístico (SOP), un trastorno con alta prevalencia pero poca visibilidad. Con el fin de avanzar hacia una mejor atención del SOP a través de la visibilidad de aspectos socialmente ignorados, Ortuñez ha desarrollado y difundido una serie de contenidos audiovisuales y ha organizado —y evaluado— un taller presencial. Ambas acciones le han permitido cuestionar el enfoque actual del SOP y promover una comprensión integral de sus implicaciones físicas, endocrinas y psicológicas.

Cuerpos para odiar: Vestigio biomédico de la patología de lo queer del franquismo en la actualidad en España (1970 - 2025) es el trabajo desarrollado por Alex García Arranz, alumno del grado en medicina, y dirigido por Sandra Guevara, investigadora de la Unidad de Historia de la Medicina. Se trata de un estudio cualitativo, basado en entrevistas, que analiza el modo en que los mecanismos de patologización, estigmatización y opresión de las identidades queer que operaron durante la dictadura franquista siguen presentes en el modelo biomédico actual y afectan a la salud y el bienestar de las realidades disidentes. A través de esta investigación, García cuestiona los pilares jerárquicos sobre los que se sostiene el sistema biomédico en cuanto a la legitimación del sistema sexo-género y defiende la necesidad de pensar un nuevo modelo verdaderamente igualitario y universal.

Con La patologització de la feminitat: de la histèria al trastorn límit de la personalitat («La patologización de la feminidad: de la histeria al trastorno límite de la personalidad») la alumna del grado en psicología Gisela Martín Cerrillo ha analizado, bajo la dirección de la investigadora del iHC Mònica Balltondre, la historia de la patologización de la feminidad a través de un estudio comparativo entre la histeria y el trastorno límite de la personalidad (TLP). Desde un modelo biopsicosocial, el trabajo explora el papel que ha desempeñado la psiquiatría como herramienta de control social sobre las mujeres, reforzando estereotipos y roles de género a lo largo de los siglos. A partir del análisis de las vivencias de figuras femeninas etiquetadas o diagnosticadas con histeria y TLP en distintas épocas, el estudio muestra cómo las expresiones de su malestar han sido medicalizadas y silenciadas. En conclusión, Marin defiende la necesidad de una revisión profunda del modelo biomédico con la integración de una mirada feminista y contextualizada que reconozca el sufrimiento femenino como respuesta legítima a estructuras sociales opresivas y desiguales, y no como desviaciones patológicas.

¡Enhorabuena a todas las premiadas!

Más información sobre el premio y el acto de entrega de galardones.

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