La Fundación UAB

Maria Abril y Marina Hernández analizan el caso del Tren de los Lagos como propuesta de turismo industrial

El Tren dels Llacs

En la obra El sector organizacional turístico desde una visión internacional, la coordinadora del Máster en Gestión Turística del Patrimonio Cultural, Maria Abril, y la alumni Marina Hernández analizan el caso del Tren de los Lagos, como propuesta de turismo industrial sostenible que une Lleida-Balaguer-La Pobla de Segur.

09/01/2020

Investigadores de varios países han participado en la obra El sector organizacional turístico desde una visión internacional, coordinada por María Dolores Sánchez-Fernández y Martha Ríos-Manríquez, y publicada en la plataforma online de investigación Research Gate.

Una de las expertas en turismo que ha redactado uno de los capítulos ha sido Maria Abril, profesora y coordinadora del Máster Oficial en Gestión Turística del Patrimonio Cultural de la Escuela, junto con la alumni de esta formación y guía turística Marina Hernández, que han analizado el caso del Tren de los Lagos como propuesta de "turismo industrial sostenible y socialmente responsable en áreas rurales".

Para elaborar este estudio, las autoras realizaron una investigación para contemplar cómo se había llevado a cabo la reutilización y reinterpretación de esta infraestructura para intentar dinamizar su territorio, y también identificar los vínculos con los promotores turísticos locales y los visitantes.

La metodología empleada por las investigadoras se basó en la revisión de literatura científica sobre la temática de estudio y la realización de 420 encuestas a usuarios de este ferrocarril turístico y 10 entrevistas a agentes locales para constatar la relación entre turistas y el territorio.

Las autoras empiezan el capítulo repasando el contexto histórico, económico y social en el cual surgió la revolución industrial en Cataluña, muy ligada con el desarrollo del sistema de transporte, donde el ferrocarril fue muy importante, y también se potenció la construcción de fábricas, colonias y otro patrimonio industrial, primero en la línea de la costa, y después en zonas del interior, donde se podía aprovechar la energía producida por la fuerza del agua para hacer funcionar las máquinas para la producción.

Posteriormente a la crisis económica que originó el cierre de fábricas, fue ya a finales del s.XX que se empezó a impulsar el turismo cultural como alternativa al de masas, de sol y playa, y donde se contemplaba que debía recuperarse y conservar los vestigios de la arqueología industrial, ya que podían convertirse en recursos turísticos para atraer flujos de visitantes para conocer su pasado y su historia.

Tal como constatan las autoras con la literatura científica, la potenciación de estos recursos industriales en zonas del interior o rurales generó la dinamización de territorios que estaban deprimidos económica y socialmente.


El caso del Tren de los Lagos

En este sentido, Abril y Hernández estudian el caso del Tren de los Lagos, que une Lleida-Balaguer-La Pobla de Segur, siguiendo el recorrido por el cauce derecho del río Segre, en vía única, para estudiar si efectivamente la recuperación de esta infraestructura industrial ha generado efectos positivos para la economía y sociedad del territorio en el cual se emplaza.

Con el análisis de los resultados de la encuesta, de las entrevistas en profundidad a agentes locales, y de varios factores, las investigadoras contemplan que en este caso hay poco beneficio para el territorio y sus habitantes, puesto que existe una desconexión entre los gestores del tren y los agentes locales, debido a una carencia de coordinación entre los horarios de circulación del ferrocarril (que circula de abril a noviembre, y con poca frecuencia y horarios reducidos) con los horarios de apertura de los comercios; hecho que conlleva que haya pocos ingresos en el sector servicios de la zona.

Además, se dan cuenta que el perfil del visitante del tren es el excursionista senior, que viaja en grupo, y que suele llevar su propia comida, generando poco gasto económico en la zona. Y aquello que les atrae es realizar el recorrido con el tren histórico por su valor per se y las vistas que observan durante el trayecto, y no tanto para visitar los pueblos por donde tiene parada.

Las investigadoras concluyen el capítulo contemplando que la modalidad turística basada en el patrimonio industrial no está consolidada en Cataluña, a pesar de los esfuerzos de las administraciones y asociaciones que luchan para impulsarlo y revitalizarlo, y que todavía queda mucho trabajo por hacer.