Los pueblos indígenas desempeñan un papel clave en la conservación de las praderas marines
La conservación y restauración de las praderas marinas requiere reconocer y reforzar el papel de los pueblos indígenas en la gestión de estos ecosistemas. Esta es la principal conclusión de una revisión científica realizada por un equipo investigador de la Universidad de Helsinki y del ICTA-UAB, publicada recientemente en la revista Current Opinion in Environmental Sustainability.
El trabajo reúne evidencias sobre cómo los sistemas de conocimiento y gobernanza indígenas han contribuido durante milenios a mantener la salud de estos ecosistemas costeros y plantea su integración en las políticas marinas del futuro.
Las praderas marinas son uno de los ecosistemas más productivos del planeta. Sustentan una gran biodiversidad, proporcionan hábitat a peces, invertebrados, tortugas marinas, manatíes y dugongos, contribuyen a regular el clima y sostienen la seguridad alimentaria de millones de personas. Sin embargo, siguen siendo infravaloradas y reciben una atención limitada en las políticas de conservación marina.
La revisión sintetiza ejemplos documentados en Australia y Norteamérica que muestran cómo numerosos pueblos indígenas han desarrollado durante generaciones formas de gestión basadas en una relación de reciprocidad con el medio marino. Estas prácticas incluyen protocolos de recolección sostenible, vedas estacionales, protección de lugares sagrados, restricciones sobre la caza de grandes herbívoros marinos como tortugas, manatíes y dugongos, así como iniciativas de cartografía cultural, seguimiento ecológico y restauración lideradas por las propias comunidades.
"Las praderas marinas no deben entenderse únicamente como ecosistemas que hay que proteger. Para muchos pueblos indígenas forman parte de un paisaje cultural vivo, donde personas, plantas y animales mantienen relaciones de reciprocidad y cuidado mutuo. Incorporar esta forma de entender y gestionar el medio marino es fundamental para construir estrategias de conservación más justas y eficaces", explica Álvaro Fernández-Llamazares, investigador del ICTA-UAB y coautor del estudio.
El trabajo también analiza cómo el colonialismo, junto con modelos de gestión centralizados, debilitó muchas de estas formas tradicionales de gobernanza, y provocó la pérdida de conocimientos y prácticas que habían contribuido durante siglos a conservar estos ecosistemas.
Frente a ello, la revisión documenta un creciente número de iniciativas de restauración lideradas por pueblos indígenas que combinan conocimientos tradicionales con métodos científicos. Los casos analizados muestran que esta colaboración favorece la recuperación de las praderas marinas, al tiempo que fortalece las relaciones culturales con el territorio, impulsa la transmisión intergeneracional del conocimiento y promueve formas más inclusivas de gestión marina.
A partir de la evidencia recopilada, los investigadores defienden que garantizar el futuro de las praderas marinas requiere una transformación profunda de la gobernanza de los océanos. Entre las prioridades identificadas figuran el reconocimiento legal de los derechos de los pueblos indígenas sobre sus territorios, incluyendo las zonas costeras, el apoyo estable a las iniciativas de conservación lideradas por estas comunidades, la incorporación de sus sistemas de conocimiento en la toma de decisiones y el desarrollo de modelos de gobernanza basados en la reciprocidad y el cuidado de la naturaleza.
Para los autores, integrar estos enfoques no solo contribuiría a conservar las praderas marinas y la biodiversidad que albergan, sino también a construir sistemas de gestión marina más justos, resilientes y capaces de afrontar los desafíos ambientales del futuro.
Artículo de referencia: Manca, F., Fernández-Llamazares, A., De la Torre-Castro, M., et. (2026) Indigenous Peoples’ stewardship of seagrass ecosystems. Current Opinion in Environmental Sustainability, https://doi.org/10.1016/j.cosust.2026.101686