"En las prácticas aplicas todo lo que has estudiado y es cuando realmente aprendes, porque lo vives, lo haces y se te queda"
Entrevistamos a Alejandra Moizé, estudiante de 4º del grado en Dirección Hotelera de la Escola FUAB Formació, que ha estado dos meses y medio en Nueva York realizando prácticas en el hotel Conrad New York Downtown, que pertenece a la cadena Hilton.
17/09/2026
La estudiante de 4.º curso del grado en Dirección Hotelera de la UAB, Alejandra Moizé, nos explica cómo ha vivido la experiencia de realizar las prácticas internacionales en el hotel Conrad New York Downtown y destaca la internacionalización del grado, la bolsa de prácticas y el trato y la experiencia del equipo docente.
- ¿Por qué consideras que el grado en Dirección Hotelera de la UAB apuesta por la internacionalización?
Un valor añadido indispensable en este grado es la internacionalización. Considero que la oferta de estudiar diferentes idiomas desde primero es una oportunidad que debemos aprovechar. Te dejan elegir entre inglés, francés y alemán, y creo que está muy bien que puedas escoger si ya conoces algunos de los idiomas.
- ¿Cómo son las prácticas durante el grado? ¿Cuándo se realizan, qué opciones tiene el estudiante y qué acompañamiento recibe, tanto aquí como en el extranjero?
Es cierto que en segundo curso hacemos prácticas aquí, en el hotel que hay en el campus (Hotel Exe Campus), pero en tercero ya nos dan la opción de elegir entre prácticas nacionales o internacionales, y eso te abre las puertas a muchas posibilidades.
En las prácticas aplicas todo lo que has estudiado previamente. Tanto en segundo como en tercero, a la hora de hacer exámenes, en vez de recordar los apuntes, recordaba lo que había aprendido en las prácticas. Es mucho más práctico porque realmente lo vives, lo haces y se te queda.
Te ofrecen diferentes opciones, pero también puedes buscarte un poco la vida para encontrar aquello que quieres y seguir tus sueños, que es lo que he hecho yo en Nueva York.
Además, en tercero la universidad organiza un Workshop que nos pone en contacto con diferentes hoteles tanto a nivel local como nacional, que considero una gran oportunidad.
- ¿Cómo valoras la etapa universitaria, el profesorado y las asignaturas?
A lo largo de estos tres años he podido comprobar que los profesores tienen mucha experiencia dentro del sector hotelero. Cada uno de ellos nos ha enseñado una asignatura diferente, pero todos comparten el hecho de haber vivido en primera persona aquello que nos explican, que es lo que interesa y aporta a un alumno.
- ¿Por qué recomendarías estudiar el grado en Dirección Hotelera en la UAB?
Considero que, para estudiar Dirección Hotelera o dedicarse al mundo de los hoteles, te tiene que gustar. Es decir, tienes que tener interés por el sector hotelero, por el turismo, por viajar y por conocer diferentes culturas y lenguas.
Yo lo he disfrutado mucho porque realmente era lo que quería hacer y me ha encantado. El grado te enseña cosas que después podrás aplicar a todo: la atención al cliente, la relación con las personas, las lenguas y toda la parte que no se ve de contabilidad, matemáticas, logística, que tanto en el ámbito personal como profesional querrás aprovechar.
- ¿Qué te llevó a hacer las prácticas en el Conrad New York Downtown?
Tenía claro que quería marcharme fuera y con una amiga nos planteamos la opción de Nueva York. No me lo pensé dos veces. Una persona conocida me consiguió un contacto de Recursos Humanos del hotel Conrad New York Downtown, y por eso pude hacer la entrevista.
- ¿En qué consistía tu día a día como Front Office Management Intern?
Al principio hice de apoyo a la directora de front office y la acompañaba a las reuniones que teníamos con los demás directores de departamento y también con el director del hotel. Ya durante la primera semana me hizo participar en estas reuniones y eso me sorprendió mucho, porque me encontré hablando con profesionales. Con este impulso me invitó a ayudar, colaborar y, sobre todo, aprender.
Yo estaba principalmente en back office y les ayudaba con tareas como, por ejemplo, hacer los balances de cada habitación, gestionar los check-ins y los check-outs, asignar las habitaciones, responder llamadas y correos electrónicos y contactar con otros departamentos. Por otro lado, también colaboré bastante con los departamentos de Concierge y Guest Experience, hablando con clientes, preparando salas, regalos y detalles para clientes.
- ¿Qué conocimientos y habilidades aprendidos en el grado te han sido más útiles durante las prácticas?
Me he dado cuenta de que las culturas son muy diferentes, aun así, aquello que aprendes aquí lo puedes aplicar también fuera, y al revés. Al final, de todas las experiencias se aprende. El sector hotelero tiene unas bases comunes y, a pesar de las diferencias, no es tan diferente de un lugar a otro.
He aprendido muchísimo durante mi experiencia en Nueva York. He podido ver en la práctica la estructura y el funcionamiento de un hotel y comprobar que todo aquello que había aprendido a través de los apuntes o que me habían explicado los profesores se puede aplicar en el día a día. Lo que realmente más aprendes es a crecer personal y profesionalmente.
- ¿Qué consejo darías a otros estudiantes que se plantean hacer prácticas fuera?
Es una oportunidad que, si la tienes, yo no desaprovecharía. Si vas a un lugar donde la lengua es diferente, creo que te puede aportar mucho valor, tanto personal como profesionalmente, principalmente porque tienes que desarrollar una personalidad propia que quizá todavía no tienes o que todavía no conoces, y que es muy útil, sobre todo en nuestro sector. Aunque solo sea para vivir una experiencia nueva y conocer otras culturas.
Yo tenía muy claro que quería marcharme, pero si tienes dudas, siento que siempre será positivo para ti mismo.
- Antes de marcharte a Nueva York, ¿cómo te imaginabas profesionalmente? ¿Y ahora, ha cambiado esta visión?
Mi objetivo es dirigir un hotel, evidentemente a largo plazo, empezando desde abajo. Tienes que conocer todo el funcionamiento de un hotel para poder llegar a dirigirlo. Siempre he tenido ganas de vivir en el extranjero, de estar fuera, de conocer el mundo, diferentes culturas y diferentes lenguas.
Mi perspectiva como profesional no ha cambiado tanto porque cuando termine la carrera quiero volver a marcharme a Nueva York o a otro lugar y construir mi carrera fuera para hacerla internacional.