El iHC presenta su investigación en el congreso internacional de historia de la ciencia más importante del 2026
Un grupo de veinte miembros del iHC participa en el primer encuentro conjunto de la Sociedad Europea de Historia de la Ciencia y la Sociedad de Historia de la Ciencia, un congreso que ha reunido en Edimburgo a cerca de 2000 historiadores e historiadoras de la ciencia, la tecnología y la medicina.
Del 12 al 16 de julio se celebró en la ciudad escocesa de Edimburgo el primer encuentro conjunto de la Sociedad Europea de Historia de la Ciencia (ESHS) y la Sociedad de Historia de la Ciencia (HSS), con el apoyo de la Sociedad Británica de Historia de la Ciencia y la colaboración del Museo Nacional de Escocia y la Universidad de Edimburgo.
Bajo el lema «Cambiar perspectivas: Mundos plurales, ciencias en disputa», el encuentro ofreció un espacio para el diálogo transnacional entre cerca de 2000 investigadores e investigadoras procedentes de más de 30 países, y se articuló a través de un extenso programa de actividades con más de 500 propuestas (talleres, conferencias, simposios y exposiciones, entre otras). El iHC presentó buena parte de su investigación actual a través de las contribuciones de un grupo de 20 investigadores e investigadoras.
Carolina Granado, Laia Iturrizaga y Jaume Valentines participaron en el simposio «Epistémica y artefactos activistas: Afrontar la ciencia mientras se hace ciencia» (sesiones 1 y 2), dedicado a explorar la intersección de la ciencia, el activismo y la innovación socio-tecnológica a lo largo del siglo XX, y a poner de relieve que los activistas, los movimientos sociales y las comunidades locales se han convertido en actores epistémicos mientras resisten la ciencia a través de redes locales y transnacionales, convirtiéndose en una fuerza impulsora de la innovación sociotécnica. Granado habló de la interacción de los movimientos de defensa ambiental y los organismos internacionales de evaluación climática como el IPCC, y Valentines sobre los debates que rodean el impacto social, ambiental y económico de la producción de biogás.
En la sesión «Ciencia, tecnología y política en el siglo XX» Jaume Sastre presentó un artículo que examina el colonialismo portugués en Mozambique a través de la lente de las prácticas tecnocientíficas asociadas a la materialidad de infraestructuras como la red de carreteras. Y en la sesión dedicada a los «Museos de ciencia “moderna”», Roger Fernàndez mostró su trabajo sobre la historia y el régimen expositivo del Museo del Cemento Catalán.
En el panel «Cambiar las narrativas en la ciencia y la tecnología espaciales» (sesiones 1 y 2) desfilaron relatos históricos que van más allá de las explicaciones centradas en la rivalidad entre las superpotencias durante la Guerra Fría. Historias que trazan múltiples y diversas trayectorias, sitios, actores, materialidades, discursos e instituciones que han sido eclipsados por la historiografía hegemónica de la era espacial. Desde satélites artificiales hasta centros de datos, telescopios, sitios de lanzamiento y órbitas; desde científicos hasta mineros, redes de aficionados, periodistas y organizaciones internacionales; de las ciencias ambientales a las de la vida, físicas o astronómicas; desde el diseño y la fabricación hasta el lanzamiento, la compartición y el uso, existe un sinfín de relatos históricos de la ciencia y la tecnología espaciales que todavía no se han explorado. Presentaron sus trabajo Grigorios Panoutsopoulos, Nicole Mikly, Hèctor Isern, Sebastián Díaz, Anna Drou, Andrea Alvarez Laorden y Gemma Cirac, que también moderó la sesión sobre «Ciencia, política y nación».
A través de estudios de casos en países como Finlandia, Francia, Grecia y España, la sesión dedicada a «El accidente nuclear de Palomares y su impacto internacional» exploró cómo se recibió el accidente nuclear en la esfera internacional y hasta qué punto la dictadura de Franco y el programa nuclear de Estados Unidos influyeron en la difusión de la información y la construcción de las «culturas nucleares». Miquel Carandell presentó un trabajo que analiza el papel del accidente de Palomares en la configuración de la percepción del riesgo nuclear en la esfera pública española y en el auge del movimiento antinuclear.
Durante los últimos dos siglos, las ciencias físicas han experimentado profundas transformaciones sociales, culturales y epistémicas. El simposio «Cambiar perspectivas: Diversidad, geografías y posibilidades en las ciencias físicas» examinó estos cambios a través de diversas miradas: emociones, representación y visibilidad, comunidades científicas y el papel de la comunicación. Los trabajos presentados, entre ellos el de Xavier Roqué sobre la «ciencia pequeña», defendieron una historia de las ciencias físicas más inclusiva y crítica: atenta a la diversidad, el trabajo invisible y las condiciones sociales que estructuran la producción de conocimiento.
Monica Balltondre, Elena Serrano y Agustí Nieto-Galan participaron en «Poseídos, “discapacitados”, incombustibles: Cuerpos al límite de las tecnologías y los géneros», una sesión sobre la construcción epistémica, política y cultural de experiencias corporales que parecen romper fronteras y que nos ayuda a entender el papel de la experiencia corporal en la construcción de la ciencia. Balltondre habló de las médiums femeninas en su papel como mediadoras de culturas; Serrano sobre las habilidades de un «hombre incombustible» y su relación con la cultura material y las ideas sobre la vida y el calor; y Nieto-Galan puso de relieve aspectos poco conocidos de los tratamientos de las lesiones medulares del neurólogo Ludwig Guttmann. Nieto-Galan también moderó la sesión dedicada a «La ciencia ciudadana en una perspectiva global» y Serrano la que llevaba por título «La belleza importa. Artes disputadas, ciencias disputadas en el mundo premoderno».
En el simposio «La construcción del conocimiento psicoterapéutico: Prácticas de investigación, culturas epistémicas y negociaciones disciplinarias» (sesiones 1 y 2) se presentaron artículos que, como el de Catriel Fierro sobre el período de entreguerras, exploran los modos en que diferentes instrumentos, tecnologías y herramientas han organizado y dado forma a la producción de conocimiento terapéutico.
La sesión «Criar hijos excepcionales: Psicología, educación y maternidad» examinó el modo en que los discursos y las prácticas científicas, pedagógicas y culturales en Europa y Argentina dieron forma a las ideas sobre la infancia, la maternidad, el talento y la excepcionalidad entre finales del siglo XIX y principios del XX. Victoria Molinari participó con su trabajo sobre la escritora y feminista Concepción Gimeno de Flaquer (1850–1919), que teorizó la relación entre la maternidad y el genio dentro de los debates sobre la degeneración y la regeneración nacional.
Y, aún más atrás en el tiempo, el panel «Concepciones controvertidas de los animales atlánticos I» exploró las concepciones culturales ibéricas de los animales terrestres y marinos en el océano Atlántico y en las islas atlánticas en la práctica medicinal, la denominación, y los atributos religiosos y sociales en los siglos XVI y XVIII. Tasio Rodrigo presentó su investigación sobre el tratado publicado en 1759 por el teórico musical Caetano Melo de Jesús y su influencia en las interpretaciones europeas del comportamiento de las especies americanas.