Accede al contenido principal

Proyecto WATER-MINING, innovación sostenible para garantizar el acceso al agua potable y al saneamiento

13 jul 2021
Compartir por WhatsApp Compartir por e-mail

El acceso al agua y sus costes energéticos, medioambientales y económicos son uno de los mayores retos a los que debe hacer frente la sociedad actual. Según el Banco Mundial, la demanda global de agua para 2030 superará el suministro de agua sostenible.

WATER-MINING project ICTA-UAB

El ICTA-UAB es el responsable y coordinador de todas las acciones referentes a la co-creación y participación social.

Para tratar de abordar esta problemática, el ICTA-UAB participa en el proyecto Horizon2020 WATER-MINING, una iniciativa de investigación e innovación que quiere contribuir a garantizar el acceso al agua potable y al saneamiento.

Para hacerlo posible desarrollará soluciones tecnológicas innovadoras que permitan una gestión sostenible del agua, mejorando la desalinización del agua, extrayendo fosfatos y otros bioproductos de las aguas residuales urbanas, e incrementando su circularidad en sus usos industriales. El proyecto considera el agua como un recurso, consumible y como un bien perdurable.

Coordinado por la Universidad Tecnológica de Delft, en Holanda, el proyecto WATER-MINING agrupa 38 socios públicos y privados, y 4 socios colaboradores de 12 países europeos. Se implementará a 6 instalaciones reales en toda Europa, en las que se desarrollarán y probarán nuevas tecnologías de minería del agua, incluyendo aguas residuales urbanas, industriales y agua desalinizada.

WATER-MINING desarrollará estas tecnologías conjuntamente con los actores y organizaciones del territorio donde se lleven a cabo los casos de estudio, a fin de mejorar la aceptabilidad y los usos, adaptando la tecnología a las necesidades locales, y no al revés. Para ello se crearán Comunidades de Práctica en cada caso de estudio, redes muy transversales que incluirán administraciones públicas, reguladores, academia, industrias, agricultores, actores económicos, movimientos ecologistas o desarrolladores tecnológicos, entre otros. Estas comunidades interactuarán con el proyecto a lo largo de los 4 años, aportando su experiencia e influenciando el desarrollo técnico, social y económico de los casos de estudio.

Asimismo, se implementarán 2 Living Labs, bancos de pruebas reales y entornos de experimentación donde los usuarios y los productores pueden co-crear innovaciones. Su principal objetivo es la creación de nuevos productos, servicios e infraestructuras adecuadas a las necesidades reales de la sociedad. En estos procesos intervienen tanto colectivos públicos como privados, los escenarios que se ofrecen son los espacios donde se desarrollan y prueban prototipos tecnológicos para la mejora del bienestar ciudadano y que tendrán una efectividad real y probada. Estarán situados en la Plataforma Solar de Almería y en la Floating Farm de Rotterdam, en Holanda.

El ICTA-UAB es el responsable y coordinador de todas las acciones referentes a la co-creación y participación social. Además, dentro de este marco de participación también llevará cabo el caso de estudio situado en La Llagosta. La planta de tratamiento de aguas residuales de La Llagosta es uno de los 3 casos de estudio de minería urbana.

La mayoría de depuradoras aplican un tratamiento lineal al agua: cada gota se utiliza sólo 1 vez antes de ir aguas abajo, por lo que no hay reutilización del agua ni circularidad, incrementándose así el consumo global de agua.

El tratamiento de aguas residuales habitualmente supone una descarga importante al medio de nutrientes reutilizables, contaminando el ecosistema y generando eutrofización. Uno de estos nutrientes es el fósforo, que es esencial para la agricultura y declarado material crítico para la Unión Europea. Hay también que reducir el consumo energético en el tratamiento de las aguas residuales: en una planta depuradora convencional la extracción de nitrógeno y de materia orgánica supone un gran gasto energético que puede llegar al 50% de toda la energía requerida para la instalación.

El objetivo en el caso de estudio de La Llagosta es implementar nuevas tecnologías que faciliten la reutilización de agua, reduzcan la energía consumida y recuperen energía y fósforo del agua tratada. El proyecto busca demostrar la escalabilidad de la planta piloto y su viabilidad económica.

El Consorcio Besòs-Tordera es el propietario de la planta y ACSA-Sorigué la gestiona desde principios de 2019. Actualmente sólo se extrae el fósforo y la materia orgánica a través de un costoso proceso biológico y químico. El biosólido obtenido en el tratamiento se utiliza como fertilizante en condiciones normales.

El efluente de esta depuradora descarga al río Besòs, y su ubicación la hace apropiada para reutilizar el agua en industrias y agricultura. El sistema propuesto se probará a escala piloto, tratando un caudal de 400 L / h.

El nuevo proceso tecnológico permitirá extraer la materia orgánica con menos costes y convertirla en biogás, recuperar el fósforo como fertilizante y obtener agua residual tratada apta para la agricultura, y agua de alta calidad para usos industriales.

 

 

Dentro de