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02/11/2026

Generaciones que investigan juntas: cómo la diversidad de edades impulsa (y desafía) la ciencia en la universidad

Investigadors en un laboratori parlant

Un estudio de investigadores de la UAB analiza cómo la convivencia entre generaciones transforma la investigación universitaria a través del proyecto COIIN. Basado en una amplia encuesta, el trabajo muestra que la diversidad de edades enriquece la actividad científica y mejora la experiencia laboral, pero también pone de relieve carencias organizativas y de inclusión. Los resultados señalan la necesidad de reforzar entornos intergeneracionales para impulsar la innovación y el desarrollo profesional.

iStock/PeopleImages

Las universidades actuales agrupan cada vez más a investigadores de distintas edades y etapas profesionales. Esta coexistencia intergeneracional no es solo una cuestión demográfica, sino un desafío organizativo fundamental. La combinación de experiencia acumulada y nuevas perspectivas puede enriquecer la producción científica, pero también genera tensiones relacionadas con estilos de trabajo, expectativas profesionales y estructuras jerárquicas.

El proyecto COIIN (Cultura Organizativa Intergeneracional en Centros y Equipos de Investigación), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (ref. PID2023-148993NB-I00), analiza la relación que se establece entre la cultura organizativa intergeneracional y el rendimiento y desarrollo profesional del personal investigador universitario. Un informe recientemente publicado en el Depósito Digital de Documentos de la UAB (https://ddd.uab.cat/record/328678) presenta resultados preliminares de una amplia encuesta realizada a 1.473 investigadores, ofreciendo una radiografía detallada del funcionamiento de los equipos de investigación y del papel clave que juega la diversidad generacional en ellos.

La muestra analizada refleja bien la diversidad del sistema universitario. La edad media es de 48 años, con una experiencia media de más de 18 años, lo que indica una población madura pero heterogénea, que incluye tanto investigadores consolidados como perfiles más jóvenes. La distribución por género es relativamente equilibrada, con ligera mayoría masculina.

Los resultados preliminares de esta primera fase de COIIN dibujan un sistema de investigación sólido en términos científicos, con equipos productivos, liderazgo reconocido y una clara orientación al aprendizaje. Sin embargo, también revela retos importantes: mejorar la organización interna, aumentar la internacionalización y fortalecer la inclusión intergeneracional en el plano institucional.

El análisis de las relaciones intergeneracionales revela resultados muy positivos. Los investigadores disfrutan trabajando con colegas de distintas generaciones y consideran que estas interacciones mejoran su experiencia laboral. No obstante, estas actitudes personales hacia la diversidad generacional son más positivas que la percepción del contexto organizativo, lo que indica que aún hay margen de mejora en la creación de entornos realmente inclusivos.

La convivencia entre generaciones emerge como un recurso clave para el futuro de la investigación universitaria. Aprovechar esta diversidad no solo implica gestionar conflictos o diferencias, sino potenciar el intercambio de conocimientos, experiencias y perspectivas.

En definitiva, la ciencia universitaria se construye cada vez más como un espacio intergeneracional, donde el diálogo entre edades no solo es inevitable, sino esencial para innovar, avanzar y responder a los desafíos sociales y científicos del presente.

Diego Castro-Ceacero, David Rodríguez-Gómez
Centre de Recerca i Estudis pel Desenvolupament Organitzatiu
Universitat Autònoma de Barcelona

 
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