¿Es posible eliminar el circovirus porcino 2?

Una revisión con participación de la UAB y el IRTA-CReSA ha valorado la posibilidad de eliminar el circovirus porcino 2 (PCV2). Esta infección está muy presente en la producción porcina, a pesar de las vacunaciones masivas e intensivas que se han llevado a cabo. No obstante, se propone su posible eliminación, pero para ello hay que aumentar y expandir la vacunación, además de incrementar la colaboración con el sector porcino.
El circovirus porcino 2 (PCV2) sigue siendo un patógeno ampliamente extendido en la producción porcina a nivel mundial, a pesar de casi dos décadas de vacunación intensiva. Las vacunas actuales —altamente eficaces en la prevención de la enfermedad clínica y en la reducción de la carga viral— no inducen una inmunidad esterilizante, lo que permite infecciones subclínicas y la circulación continua del virus en muchos rebaños. Además, la vacunación generalizada de lechones ha modificado la epidemiología del PCV2, desplazando a veces la infección hacia edades más tempranas o incluso al periodo intrauterino. Esta persistencia plantea la cuestión de si la eliminación del PCV2, más allá de su control, es realmente alcanzable en condiciones comerciales.
El diagnóstico de la infección por PCV2 se basa en signos clínicos compatibles, lesiones microscópicas características y la detección del genoma viral en los tejidos afectados. Aunque el ADN del PCV2 es común en el entorno de las granjas, su detección ambiental por sí sola no indica enfermedad. Las infecciones subclínicas siguen afectando a la productividad, lo que refuerza la necesidad de minimizar la circulación viral.
Propuesta de programa de vacunación.
La protección frente al PCV2 depende de una inmunidad humoral y celular robusta, pero el rendimiento vacunal puede verse influido por los anticuerpos maternales, las coinfecciones y el momento de administración. La vacunación de lechones con una dosis sigue siendo el estándar, aunque los programas de dos dosis pueden potenciar la respuesta inmunitaria y reducir aún más la viremia —presencia de virus en la sangre—, especialmente en situaciones de alta presión de infección. La vacunación de cerdas y primerizas complementa la inmunización de los lechones al aumentar la inmunidad pasiva, reducir la infección temprana y mitigar la transmisión vertical. La vacunación de verracos también puede contribuir a reducir la diseminación del virus en la granja.
Las estrategias de vacunación masiva dirigidas a todos los grupos poblacionales podrían, en teoría, reducir la transmisión viral hasta niveles mínimos y potencialmente eliminar el PCV2, en un escenario similar a los programas de control exitosos aplicados a otros patógenos porcinos. Sin embargo, el único intento publicado de eliminación en una población completa mostró que la desaparición del virus fue temporal; el PCV2 reapareció tras interrumpir la vacunación. Lograr una eliminación sostenida requeriría programas regionales o nacionales coordinados a largo plazo, una bioseguridad estricta y un cumplimiento vacunal constante.
Aunque la evidencia biológica respalda la viabilidad de la eliminación, su implementación práctica enfrenta limitaciones económicas, logísticas, de bienestar animal y organizativas. Las mejoras en las formulaciones vacunales y las tecnologías sin aguja podrían facilitar la vacunación masiva en el futuro. En última instancia, la eliminación del PCV2 es técnicamente posible, pero depende más del compromiso humano, de estrategias armonizadas y de la colaboración de toda la industria que del propio virus o de los animales.
Joaquim Segalés
Departamento de Sanidad i Anatomía Animal
Unidad Mixta de Investigación IRTA-UAB en Sanidad Animal
Universitat Autònoma de Barcelona
Marina Sibila
Unidad Mixta de Investigación IRTA-UAB en Sanidad Animal
Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CRESA)
Referencias
Segalés, J., & Sibila, M. (2025). Speculative Review on the Feasibility of Porcine Circovirus 2 Elimination. Animals, 15(18), 2744. https://doi.org/10.3390/ani15182744.