Íñigo Serrulla: "La prevención debe entenderse como un concepto transversal dentro de las organizaciones”
El alumno del grado en línea en Prevención y Seguridad Integral UAB, Íñigo Serrulla, comparte cómo aplica lo que ha aprendido en su día a día en el sector de la automoción. En esta entrevista reflexiona sobre su evolución profesional, el papel de la tecnología en la prevención y una iniciativa innovadora reconocida en la empresa Dürr Systems Spain.
14/04/2026
¿Qué te motivó a estudiar el grado en Prevención y Seguridad Integral y por qué elegiste hacerlo en modalidad en línea?
La motivación principal fue continuar desarrollándome profesionalmente dentro del ámbito de la prevención de riesgos laborales, que es el sector donde trabajo actualmente. Desde mi empresa me animaron a continuar ampliando mi formación para poder continuar creciendo dentro de este campo y obtener la mención en seguridad laboral.
Otro aspecto que me resultó especialmente atractivo del grado es que aborda la seguridad desde una perspectiva muy amplia. No se centra únicamente en la prevención laboral, sino que también incorpora materias relacionadas con el derecho, la gestión, los sistemas organizativos o la protección de datos, cosa que permite comprender la seguridad como un concepto transversal dentro de las organizaciones.
En cuanto a la modalidad en línea, fue una elección muy clara. Como estaba trabajando, necesitaba una modalidad que me permitiera compatibilizar los estudios con mi actividad profesional. El formato en línea me hace posible organizar el estudio fuera del horario laboral, normalmente por las tardes o durante los fines de semana, y continuar formándome sin entrar en conflicto con mi día a día a la empresa.
¿Cuál es tu trayectoria profesional y cómo encaja este grado con tu trabajo actual?
Mi trayectoria profesional en este ámbito empezó hace aproximadamente tres años, cuando decidí cursar el Ciclo Formativo de Grado Superior en Prevención de Riesgos Profesionales. Hice las prácticas en la misma empresa donde trabajo actualmente, Dürr Systems Spain, dedicada al sector de la automoción y ubicada en Donostia.
Después de finalizar el periodo de prácticas, tuve la oportunidad de incorporarme al equipo. Desde entonces, trabajo dentro del área de prevención de riesgos laborales, participando en proyectos relacionados con la actividad preventiva en la obra, el seguimiento de las medidas de seguridad y la coordinación con diferentes empresas que intervienen en los proyectos.
El grado encaja muy bien con mi trabajo actual, porque muchas de las materias que se abordan están directamente relacionadas con situaciones que se dan en la actividad preventiva diaria dentro de una empresa. Asignaturas relacionadas con los sistemas de gestión, la legislación aplicable o la protección de datos ayudan a comprender mejor el marco en que se desarrolla nuestro trabajo y aportan herramientas útiles para afrontar los retos que surgen en la práctica profesional.
¿Qué ventajas te ha aportado poder compaginar los estudios con el trabajo?
La principal ventaja ha sido poder continuar formándome sin tener que interrumpir mi desarrollo profesional. El diseño del grado en modalidad en línea hace posible compatibilizar las dos actividades, cosa que para muchos profesionales resulta fundamental.
Esta modalidad exige una buena organización y dedicar muchas horas al estudio fuera del horario laboral, pero a la vez tiene una ventaja importante: permite aplicar de manera muy directa los conocimientos adquiridos en el grado dentro del trabajo diario.
Se genera un aprendizaje muy conectado con la realidad profesional. Los conceptos que se estudian en las asignaturas se pueden contrastar con situaciones reales, y esto facilita que el aprendizaje sea más práctico y útil.
¿Hay alguna asignatura o proyecto del grado que te haya resultado especialmente útil en tu día a día profesional?
Varias asignaturas del grado son especialmente útiles en el ámbito profesional. En particular, las relacionadas con legislación o sistemas de gestión aportan una base muy importante para entender el marco normativo y organizativo en que se desarrolla la prevención de riesgos laborales.
Aun así, uno de los ámbitos que más me ha interesado personalmente ha sido el de la protección de datos. En un contexto donde hay un aumento constante de la digitalización de procesos en las empresas, la gestión adecuada de la información adquiere un papel cada vez más relevante.
Comprender cómo se tienen que tratar los datos, cómo se garantiza la seguridad o quién puede acceder a determinada información resulta fundamental cuando se desarrollan herramientas digitales o se gestionan bases de datos dentro de una organización. En este sentido, la protección de datos está muy ligada a los procesos de digitalización y aporta una perspectiva especialmente interesante dentro del ámbito de la seguridad.
Recientemente ganaste el concurso de ideas de mejora de tu empresa. ¿En que consistía la propuesta que presentaste?
La propuesta consistía en desarrollar un sistema que permitiera digitalizar y centralizar los informes de actividad preventiva que se generan en nuestras obras.
En nuestro caso, trabajamos con diferentes empresas colaboradoras que aportan la figura del recurso preventivo, la función del cual es hacer el seguimiento de las medidas de seguridad establecidas en los planes de seguridad y en las evaluaciones de riesgos durante la ejecución de los trabajos.
Estas personas generan diariamente información muy valiosa sobre el estado de la obra, las incidencias detectadas o el cumplimiento de determinadas medidas preventivas. La propuesta buscaba mejorar la manera como esta información se registra y se gestiona dentro de la organización.
¿Qué problema detectaste en el día a día del trabajo que te llevó a plantear esta solución?
El principal problema era que gran parte de esta información se recogía de manera poco estructurada. Los recursos preventivos enviaban fotografías, anotaciones o mensajes sobre incidencias detectadas en la obra, o hacían anotaciones en papel que posteriormente se tenían que trasladar a otros sistemas.
Esto implicaba dedicar bastante tiempo a recopilar, revisar y transcribir información, y además dificultaba el análisis posterior de los datos. A pesar de que se generaba una gran cantidad de información, no siempre estaba en un formato que permitiera trabajar de manera eficiente.
La idea surgió precisamente de intentar transformar toda esta información en datos estructurados que se pudieran almacenar, consultar y analizar de manera más sencilla.
¿Cómo funciona la aplicación que desarrollasteis para digitalizar los informes y mejorar la trazabilidad de la actividad preventiva en la obra?
La herramienta permite que los recursos preventivos puedan registrar los informes directamente desde el teléfono móvil mediante un formulario accesible desde cualquier navegador. A través de este sistema se pueden registrar incidencias, controles preventivos o enviar documentación y fotografías relacionadas con la actividad en obra. Cada informe se almacena automáticamente en una base de datos centralizada dentro del entorno corporativo de Microsoft 365, cosa que garantiza que la información se mantenga dentro de un entorno seguro y controlado.
El sistema está organizado por proyectos y roles dentro de cada equipo de trabajo. En función de esta estructura, cuando se registra una incidencia o informe, el sistema envía automáticamente avisos a las personas responsables para que puedan revisarlo y actuar en consecuencia.
Esto permite mejorar significativamente la trazabilidad de la información, puesto que queda registrado qué ha pasado, cuando ha pasado y qué acciones se han tomado posteriormente. Además, facilita el análisis posterior de los datos y ayuda a documentar adecuadamente la actividad preventiva, especialmente útil en procesos de auditoría o certificaciones como la ISO 45001.
La digitalización está transformando muchos ámbitos profesionales. ¿Cómo crees que puede ayudar la tecnología a mejorar la prevención y la seguridad en las empresas?
La tecnología tiene un enorme potencial para mejorar la gestión de la prevención, especialmente reduciendo la carga administrativa que a menudo acompaña el trabajo técnico. En muchos entornos todavía hay procesos basados mayoritariamente en el papel o en tareas repetitivas que implican grabar varias veces la misma información en diferentes formatos o sistemas.
En este sentido, creo que es importante entender que la tecnología no sustituye los profesionales, sino que transforma la manera como trabajamos. A medida que estas herramientas se integren en la actividad diaria de las empresas, los profesionales tendremos que adaptarnos a una nueva manera de trabajar, donde muchas tareas operativas o administrativas estarán automatizadas.
El reto será precisamente aprovechar este cambio para orientar el trabajo hacia actividades de más valor añadido: interpretar los datos, anticipar problemas, mejorar los sistemas de gestión y reforzar la prevención desde una perspectiva más estratégica.
Probablemente veremos cada vez más herramientas basadas en automatización de procesos o inteligencia artificial que ayudarán a gestionar grandes volúmenes de información o identificar patrones. No obstante, incluso en este contexto, el papel de los técnicos continuará siendo fundamental, porque la tecnología puede facilitar los procesos, pero la responsabilidad de interpretar la información y de tomar decisiones continuará dependiendo de las personas.
En definitiva, más que una sustitución, estamos ante una evolución del trabajo profesional. La tecnología nos permitirá trabajar de forma más eficiente, y el verdadero desafío será aprender a integrarla de manera inteligente para mejorar la seguridad dentro de las organizaciones.
¿Qué dirías a otros profesionales que están pensando en formarse en Prevención y Seguridad Integral para continuar creciendo profesionalmente?
Es una formación muy enriquecedora, porque ofrece una visión amplia del concepto de seguridad y permite entender cómo se relacionan diferentes ámbitos dentro de las organizaciones. A lo largo del grado se abordan materias muy diversas, desde legislación hasta sistemas de gestión, protección de datos o diferentes aspectos relacionados con la seguridad. Esto proporciona una base muy sólida para quienes trabajan en este ámbito o quieren especializarse.
Además, también facilita descubrir nuevas áreas de interés profesional dentro del campo de la seguridad, hecho que abre diferentes posibilidades de desarrollo a lo largo de la carrera profesional.