En recuerdo del profesor Francisco Rico

Francisco Rico

Nos ha dejado Francisco Rico, catedrático de Literaturas Hispánicas Medievales de la UAB y académico de la Real Academia Española. La Universidad, la Facultad de Filosofía y Letras y el Departamento de Filología Española hacen llegar el pésame más sincero a todas las personas que lo conocían y apreciaban y comparten el sentimiento por su pérdida.

27/04/2024

Nos ha dejado el querido profesor Francisco Rico, Catedrático de Literaturas Hispánicas Medievales de la UAB desde 1972, uno de los últimos grandes maestros de todos los filólogos de los últimos cincuenta años y figura relevante de las humanidades, tanto en el ámbito español como en el internacional, y cuyo magisterio enriqueció nuestro Departamento de Filología Española. Fundamentalmente filólogo e historiador de la literatura –y siempre, también, excelente escritor–, ejerció como tal con un grado de acierto y originalidad que lo convirtieron en modelo para los estudiosos de todas las disciplinas humanísticas. Trabajó especialmente sobre la literatura latina y romance de la Edad Media, el humanismo renacentista, la novela, el teatro y la poesía del Siglo de Oro, y la historia de las ideas; pero sus tres grandes centros de atención y donde más fructífera ha sido su labor fueron Petrarca, el Quijote y la ecdótica.

Su rica y variada labor intelectual incluye desde trabajos estrictamente textuales y filológicos hasta estudios filosóficos e históricos. Con igual afán, preparación y originalidad se enfrentó a obras latinas y neolatinas, españolas, italianas, francesas o catalanas. Ese dominio de la literatura, la historia y la cultura lo llevó, eventualmente, a cultivar una suerte de comparatismo enriquecido por su enorme documentación, original y al margen de las escuelas al uso. Dicha independencia de criterios le permitió redactar interpretaciones perspicaces y sugestivas de obras de arte de todas las épocas, porque se caracterizó por una capacidad poco común para apreciar la continuación y coincidencia de tradiciones culturales; para el hallazgo de ecos y antecedentes, enmarcados críticamente; para trazar la historia de una cultura sustancialmente unitaria, pero cronológica, lingüística y espacialmente articulada. No fue menor su aportación al campo de la historia de las ideas, especialmente centrada en la eclosión del humanismo en España.

En un plano paralelo, se ocupó de que los resultados de la investigación especializada se transfirieran con rigor filológico y alcanzaran de forma accesible y provechosa al gran público, en forma de primorosas ediciones de clásicos españoles de todas las épocas. Así nació y continúa hoy la que es tenida por la mejor colección de clásicos en lengua española: la Biblioteca Clásica de la Real Academia Española, que desde 1993 (como Biblioteca Clásica). Tres generaciones de universitarios y bachilleres, en fin, han aprendido a gustar clásicos y modernos a través de los 18 volúmenes de su Historia y crítica de la literatura española.

Recibió muchos y merecidos honores, que ilustran el prestigio y la presencia activa del profesor Francisco Rico en el ámbito nacional e internacional: miembro de número de la Real Academia Española (1986), la British Academy (1992), la Accademia dei Lincei (2000), la Académia das Ciéncias de Lisboa (2000), la Accademia della Crusca (2003), la Académie des Inscriptions et Belles-Lettres (2006) y Commandeur dans l’Ordre des Palmes Académiques de France (2009). Fue investido doctor honoris causa por las universidades Federico II de Nápoles (1992), Burdeos (1994), Valladolid (1996) y Bolonia (2016). Recibió el Premio Internacional Menéndez Pelayo (1998), el Premio Provincia de Valladolid (1998), la Distinció de la Generalitat de Catalunya (2001), el Premio Nacional de Investigación Menéndez Pidal en Humanidades (2005), y sus equivalentes en Italia (Natalino Sapegno, 2006, y De Sanctis, 2016) y en México (Alfonso Reyes, 2013).

La revista Ínsula, la más difundida del hispanismo en todo el mundo, le ha dedicado recientemente un número monográfico (coordinado por Gonzalo Pontón y Fernando Valls) en el cual se hace balance de su trayectoria y su significación.

La inteligencia, cariño y generosidad intelectual del profesor Rico dejan una huella imborrable en todos nosotros, porque además fue un entrañable amigo, que supo transmitir la pasión por el estudio, con el rigor y el primor con que siempre ha trabajado y nos ha imbuido a sus alumnos. Descanse en paz.

 

Guillermo Serés Guillén