Movimientos socioambientales: guardianes globales claves para la protección de la biodiversidad ante creciente violencia
Un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) revela que la sociedad civil organizada y las movilizaciones sociales son agentes fundamentales, aunque a menudo poco reconocidos, para la conservación de la biodiversidad global.
Mediante el análisis de una base de datos global de 2.801 movilizaciones socioambientales del Atlas de Justicia Ambiental (EJAtlas), la investigación identifica que las luchas locales contra industrias contaminantes son críticas para proteger las regiones más sensibles de la biodiversidad del planeta.
La investigación destaca un solapamiento sorprendente entre la movilización social y las prioridades de conservación global: cerca del 40% de todas las movilizaciones documentadas tienen lugar dentro del 30% de las áreas de mayor prioridad mundial para la conservación de la biodiversidad. Estos movimientos —que incluyen a los Pueblos Indígenas, organizaciones campesinas, grupos urbanos y organizaciones socioambientales de base— desafían de forma proactiva y reactiva las amenazas ambientales provenientes de sectores económicos como la minería, los combustibles fósiles, la agricultura industrial o la gestión de residuos, entre otros sectores económicos.
El estudio “Socio-environmental mobilizations are agents of transformative change for biodiversity” analizó 2.801 conflictos socioambientales ocurridos entre 1992 y 2022 en 152 países. El trabajo, que se originó en el marco del IPBES Transformative Change Assessment, ha sido coordinado por Mariana Walter (IBEI), Victoria Reyes-García (profesora ICREA en el ICTA-UAB) y Arnim Scheidel (ICTA-UAB), y llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores e investigadoras a partir de datos del Atlas de Justicia Ambiental (EJAtlas).
Un puente entre la acción local y los objetivos globales
El análisis concluye que las movilizaciones socioambientales son instrumentales para alcanzar las metas internacionales de protección y conservación de la biodiversidad. Las acciones de estos movimientos contribuyen significativamente a 13 de las 23 metas del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (GBF), específicamente aquellas centradas en la protección de ecosistemas, la restauración y la gestión sostenible de la tierra.
La sociedad civil y la lucha social han sido históricamente catalizadores decisivos para el cambio social, sin embargo, su papel en relación con la protección de la biodiversidad ha sido poco explorado. Según Arnim Scheidel, investigador sénior del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB), los hallazgos resaltan que “al resistir la degradación ambiental para defender sus medios de vida y sus entornos, estas comunidades actúan como una fuerza clave para las transformaciones hacia la sostenibilidad”.
El alto precio de la protección
El estudio también identifica una grave situación donde las movilizaciones socioambientales que desempeñan un papel clave protegiendo la biodiversidad tienden a enfrentarse a mayores niveles de violencia y criminalización. Mariana Walter, investigadora Ramón y Cajal en el Institut Barcelona d’Estudis Internacionals (IBEI), destacó que “Un tercio de todas las movilizaciones documentadas enfrentan represión, criminalización o violencia, y que estos resultados represivos son incluso más frecuentes en áreas de alta prioridad para la conservación y en el Sur Global, particularmente en África y las Américas”.
Un llamado a cambios en las políticas globales
Para apoyar a los movimientos y ampliar el potencial transformador de los defensores ambientales, el estudio identifica tres puntos críticos de acción política. En primer lugar, los Estados y organismos internacionales deben reconocer a las movilizaciones socioambientales como aliados legítimos para la conservación en lugar de actores obstructivos. En segundo lugar, existe una necesidad urgente de fortalecer estos movimientos ampliando su acceso a recursos y redes de apoyo. Finalmente, los defensores ambientales deben ser protegidos mediante protocolos de seguridad reforzados y la aplicación de los derechos humanos. Como señala Victoria Reyes-García, investigadora ICREA en el ICTA-UAB, “Reconocer, apoyar y proteger a los movimientos socioambientales puede potenciar su capacidad para catalizar un cambio duradero en beneficio tanto de las personas como del planeta”.
Referencia artículo: Walter, M., Scheidel A., Vadez, C., Del Bene, D., Temper L., Fanari, E., Reyes-Garcia, V. (2026). Social movements are transformative agents for biodiversity conservation. PNAS. https://doi.org/10.1073/pnas.2513327123