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01/2014

Normalización del consumo de drogas en los últimos veinte años

La tesis doctoral Sense passar-se de la ratlla describe el proceso de normalización de los consumos de drogas acaecido en los últimos años. Además analiza cómo la inmesa mayoría de consumidores controla los efectos indeseados de las drogas y se mantiene normalizada socialmente. La tesis evidencia que el principal foco de los problemas relacionados con las drogas son producto de las políticas prohibicionistas, y se plantea la necesidad de implementar nuevas políticas que normalicen los consumos y a los consumidores.

La normalización de los consumos de drogas es un fenómeno sociocultural acaecido en los últimos veinte años en los países de la Europa Occidental. La normalización es tanto el proceso histórico como el actual escenario de los consumos de drogas. Después de la crisis de la heroína de los ochenta, cambió el escenario de los consumos de drogas. Se difundieron los consumos de éxtasis, cocaína y cannabis en los contextos de fiesta entre jóvenes normalizados, donde los consumos sólo representaban un elemento secundario en su vida. Los nuevos consumos se desvincularon del mundo marginal de la heroína y comportaron consecuencias menos problemáticas. En estos años, los consumos han dejado de generar alarma y se ha producido un asentamiento cultural, es decir, para las personas conocedoras del mundo de los consumos, drogarse en ciertos tiempos y contextos es un elemento funcional, aceptado y que no genera rechazo. El escenario actual es producto del proceso de normalización, donde la gran mayoría de consumos son compatibles con las responsabilidades, generan pocos problemas y los consumidores se mantienen normalizados. La normalización es cada vez más acentuada porque por cuestiones generacionales, cada vez hay más población adulta que se ha relacionado con las drogas de una manera satisfactoria.

Como resultado del proceso de normalización ha emergido el discurso de la normalización, que delimita los consumos que se entienden como aceptables, normales y problemáticos. Cada consumidor realiza una apropiación personal del discurso de la normalización para consumir y evitar daños indeseados. La aceptabilidad o rechazo de los consumos es producto del discurso de la normalización que continuamente evalúa la funcionalidad de los consumos para obtener placer. Si el consumidor realiza consumos incompatibles, el entorno le colgará la etiqueta de problemático y deberá modificar los consumos para mantener la normalidad.

A pesar del proceso de normalización, las drogas siguen remitiendo a estigma en diversos contextos formales (ámbito laboral, familiar...), por lo que los consumidores deben saber manejar este rasgo. Ante una interacción, la mayoría opta por una posición "ajustada", es decir, prefiere esconder el rasgo de consumidor para evitar consecuencias negativas, aunque considera que la estigmatización es desproporcionada. Otros se sitúan en la posición "autoestigmatitzada": a pesar de ser consumidores consideran que los consumos son negativos y es un rasgo desviado. Y los últimos, los "transformadores" mantienen un compromiso político para desestigmatizar a los consumidores, consideran que los consumos son parte de la sociedad y que no se debe ocultar el rasgo de consumidor, y se presentan en sociedad como consumidores a pesar de la posible estigmatización que pueden sufrir. Estos son los que más ayudan a la normalización social de los consumos de drogas.

En el actual escenario de los consumos de drogas las políticas de drogas continúan perseverando con el modelo prohibicionista. A pesar de la implementación de la reducción de riesgos y daños como práctica efectiva para abordar los consumos, las miradas normalizadoras hacia los consumos siguen siendo minoritarias. Por tanto, visto el actual escenario de normalización y normalidad de los consumidores, la revisión de las políticas de drogas es necesaria y urgente.

David Pere Martínez Oró

Referencias

“Sense passar-se de la ratlla. La normalizació dels consums recreatius de drogues”, tesis doctoral de David Pere Martínez Oró, dirigida por el Dr. Joan Pallarés (UdL) y el Dr. Joel Feliu (UAB) y leída en el Departamento de Psicología Social.