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“No olvidaré nunca la reacción positiva de la gente cuando estás abierta a su cultura”

Marta Tena
Marta Tena, estudiando de Educación primaria ofrece su testigo de la experiencia de hacer un voluntariado de un año a otro país de la Unión Europea.

22/11/2019

El Cuerpo Europeo de Solidaridad es una iniciativa de la Comisión Europea que se rodea dentro del marco de la Estrategia Europea de Juventud 2019-2027 que profundiza en el itinerario educativo y formativo de la gente joven. El descubrimiento de nuevos horizontes y la adaptación a otras culturas, mediante actividades de voluntariado, posibilitan la profundización personal y social.

“Hace un año decidí embarcarme en la aventura de hacer un voluntariado de un año en otro país, y quien me iba a decir que sería la mejor experiencia de mi vida… La decisión fue bastante espontánea y el proceso fue tan rápido que cuando me di cuenta ya estaba en Malta.

Malta fue mi destino. Tuve la suerte de poder colaborar con una organización llamada Centru Tbexbix, situada en la región de Cottonera, una de las áreas más vulnerables de Malta. Allá, proporcionan apoyo y actividades para niños y gente mayor basadas en el desarrollo personal y en la educación neohumanista, donde lo yoga, el arte, el deporte y la buena alimentación tienen un papel imprescindible. Centru Tbexbix es una organización muy pequeña con una estructura muy horizontal, el que hace ver que desde el minuto 0 me sintiera como casa, escuchada, pudiera participar de manera activa, aportando mi opinión en cada decisión.
Llegué dispuesta a darlo todo a cambio de nada, pero las cosas no fueron así. Este voluntariado me ha aportado muchísimas cosas, además de experiencia en el ámbito profesional, también valores y habilidades que son aplicables a la vida y al día a día. El hecho de convivir y trabajar con 8 personas de 4 países diferentes (Alemania, Italia, Rusia y Ucrania) ha hecho que aprenda sobre tolerancia, sobre otras culturas, y sobre el que significa vivir en la Unión Europea y los privilegios que esto supone.

Una experiencia que sirve por la vida y para aprender una nueva cultura
Estar en contacto con la cultura maltesa me ayudó a ser más consciente de mi propia cultura y de las diferencias y similitudes que tenemos. Me pareció imprescindible relacionarme con gente de allá y poder adentrarme algo más en las tradiciones, la lengua, etc… Y una de las cosas que nunca olvidaré es la reacción positiva de la gente cuando estás abierta a su cultura, cuando intentas hablar su lengua y muestras interés.

Aprendí también como el contexto en el que crecemos afecta a nuestra manera de relacionarnos y entender la vida, y por consiguiente a no juzgar a las personas por cómo lo hacen.

Cuando estás fuera de casa, lejos de tu gente, de tu entorno, todo se magnifica y las relaciones que se crean en estas circunstancias tienen una fuerza especial. Las amistades que hice durante el proyecto fueron tan puras que a pesar de estar al otro punta del mundo sigamos cómo si nada. No obstante, si tuviera que elegir, una de las cosas más difíciles de este proyecto es la gente. Y es que nunca es fácil tener que decir adiós, soltar cuando has compartido tanto.

Si quieres vivir una experiencia única, de crecimiento personal y contribuyendo de manera activa a la sociedad, no dudes al participar en este voluntariado.
Estaré eternamente agradecida a Centru Tbexbix por esta oportunidad.
Grazzi ħafna (gracias)”

 

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