El artículo del mes de junio: actitudes estigmatizantes y creencias erróneas sobre la obesidad entre los profesionales sanitarios españoles
La iniciativa «El artículo del mes», impulsada por la Comisión de Investigación y Comunicación del Departamento de Psicología Clínica y de la Salud, ha seleccionado como artículo del mes el trabajo “Stigmatizing attitudes and misconceptions about obesity among Spanish healthcare professionals”, publicat a la revista PLOS One".
Esta investigación analiza, por primera vez en el contexto español, el estigma relacionado con el peso y las creencias de los profesionales sanitarios sobre las causas de la obesidad y la manera adecuada de abordarla. Este tipo de estigma puede afectar negativamente a la calidad de la atención sanitaria, a la relación entre profesionales y pacientes y al acceso a los servicios de salud de las personas que viven con obesidad.
El estudio se llevó a cabo mediante una encuesta en línea distribuida a través de asociaciones académicas y profesionales españolas vinculadas de algún modo al estudio de la obesidad. En ella participaron 922 profesionales sanitarios de distintas especialidades.
Los resultados mostraron que los profesionales encuestados presentaban actitudes y estereotipos negativos hacia las personas que viven con obesidad. Los niveles de estigma fueron más elevados entre los profesionales más jóvenes y entre aquellos con un índice de masa corporal más bajo. Además, los médicos especializados en obesidad presentaron los niveles más bajos de estigma, mientras que los cirujanos bariátricos registraron los más elevados.
Uno de los principales resultados del estudio es la estrecha relación entre el estigma y las creencias que atribuyen la obesidad a la responsabilidad individual. Estas creencias no están respaldadas por la evidencia científica más reciente, que muestra que la obesidad es una enfermedad crónica compleja, muy condicionada por determinantes biológicos y socioambientales. En concreto, cerca del 40% de los profesionales consideraba que comer en exceso responde principalmente a causas individuales, como la alimentación emocional, la adicción a la comida o la glotonería. Dos terceras partes creía que la obesidad podía prevenirse completamente mediante el compromiso individual con un estilo de vida saludable, mientras que el 60% consideraba que se podía curar exclusivamente a través de cambios en el estilo de vida. La investigación muestra, además, que cerca del 60% de los profesionales atribuía las dificultades para perder peso principalmente a la falta de motivación o autodisciplina de la persona, que conduciría a un estilo de vida sedentario ya una alimentación inadecuada.
Por lo que se refiere al tratamiento, más de la mitad de los participantes consideraba que las intervenciones sobre el estilo de vida o el apoyo psicológico y la modificación de la conducta eran los tratamientos más efectivos para la obesidad grave, en contra de las recomendaciones de las guías de práctica clínica que señalan que la cirugía bariátrica es la opción recomendada por este tipo de obesidad. Por lo general, los profesionales que mostraban estas creencias de atribución a la responsabilidad individual de las causas de la obesidad y su correcto abordaje, mostraban actitudes más estigmatizantes que los que lo atribuían a factores fuera del control individual. Los autores señalan que esta percepción puede reflejar carencias de conocimiento sobre la complejidad de la obesidad y sobre las distintas opciones terapéuticas basadas en la evidencia.
Los resultados ponen de manifiesto la necesidad de diseñar planes de formación dirigidos a los profesionales sanitarios sobre la la obesidad como condición compleja y multifactorial, en la que intervienen factores biológicos, genéticos, psicológicos, sociales, económicos y ambientales, muchos de los cuales no están bajo el control directo de la persona. Situar las causas y centrar el tratamiento exclusivamente en responsabilidad individual puede favorecer la culpabilización y contribuir a una atención menos respetuosa, menos centrada en las necesidades de los pacientes y por tanto menos eficaz. Además, puede contribuir a una falta de confianza en el sistema sanitario por parte de las personas que viven con obesidad, y disuadirles de buscar ayuda médica cuando podrían necesitarla.
En la elaboración del estudio han participado el Dr. David Sánchez-Carracedo, el Dr. Albert Fornieles-Deu i la Dra. Dimitra Anastasiadou, miembros de la Unitat de Problemes Relacionats amb l’Alimentació i el Pes de la Universitat Autònoma de Barcelona, junto con el Dr. Stuart W. Flint, investigador de la Universidad de Leeds (Regne Unit).