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Universitat Autònoma de Barcelona
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El emprendimiento femenino alcanza prácticamente la paridad en Cataluña, pero todavía afronta barreras para crecer

27 oct 2026
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La quinta edición de la jornada «Ciencia y emprendimiento en femenino», celebrada el 22 de octubre en la Escuela de Ingeniería de la UAB, ha puesto el foco en las dificultades de financiación, la conciliación y la visibilidad de las mujeres emprendedoras. El encuentro también ha dado a conocer cuatro proyectos innovadores impulsados ​​por mujeres del ecosistema universitario.

Fotografía de la mesa redonda de la jornada «Ciència i emprenedoria en femení»

El emprendimiento femenino en Cataluña ha dado un salto significativo en los últimos años. Según los datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Cataluña, la tasa de actividad emprendedora de las mujeres alcanzó el 9,6%, prácticamente igualando la de los hombres y situándose por encima de la media europea, del 7,9%. A pesar de este avance, las iniciativas lideradas por mujeres siguen encontrando mayores dificultades para consolidarse y crecer, especialmente en lo que se refiere al acceso a la financiación, las redes de contactos y la conciliación. 

Éste ha sido uno de los principales mensajes de la quinta edición de la jornada «Ciencia y emprendimiento en femenino», celebrada el 22 de octubre en la Escuela de Ingeniería de la UAB, en el marco de la Semana de la Innovación de la UAB. Bajo el lema «Caminos que inspiran: mujeres que lideran en ciencia e innovación», el encuentro ha reunido a estudiantes, investigadoras y emprendedoras para compartir experiencias y reflexionar sobre los retos que todavía condicionan el liderazgo femenino en la ciencia y la empresa. 

La vicerrectora de Innovación, Transferencia y Emprendimiento de la UAB y directora del Parc de Recerca UAB, Rosa Maria Sebastián, ha destacado durante la inauguración la importancia de dar visibilidad a las mujeres que lideran proyectos científicos y empresariales y de generar espacios de conexión y soporte mutuo. "Jornadas como éstas nos sirven para poner referentes, para hacernos visibles", ha afirmado, reivindicando la necesidad de que las mujeres den el paso para asumir cargos de responsabilidad y liderar proyectos de investigación e innovación.

Comunicar la ciencia y superar les barreras invisibles

La jornada ha empezado con la conferencia de Elisabet Prats, investigadora del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM CSIC) y divulgadora científica, que ha reivindicado la importancia de toda la investigación, incluso aquella que inicialmente puede parecer poco útil o alejada de las necesidades de la sociedad. 

A través de ejemplos de descubrimientos científicos que han acabado teniendo aplicaciones inesperadas, Prats ha mostrado cómo la investigación básica y la aplicada se complementan y pueden dar lugar a nuevas tecnologías. Entre otros casos, ha explicado cómo los primeros experimentos con grafeno han permitido desarrollar sensores con aplicaciones biomédicas, una línea en la que trabaja su grupo de investigación. 

La investigadora también ha hecho hincapié en la necesidad de comunicar la ciencia y reconocer el valor del conocimiento propio. En este sentido, ha relacionado el emprendimiento con la valentía de impulsar nuevas ideas y ha advertido de como el síndrome de la impostora puede dificultar que las mujeres hagan visibles sus capacidades y sus logros. Para superar estas barreras, ha reivindicado la importancia de contar con redes de apoyo y referentes.

El reto ya no es con solo que las mujeres emprendan, sino que sus empresas crezcan

Uno de los momentos destacados de la jornada ha sido la presentación de los datos del GEM Cataluña a cargo de Carlos Guallarte, profesor del Departamento de Empresa de la UAB y director del GEM Cataluña.

Guallarte ha explicado que la tasa de emprendimiento femenino ha crecido casi tres puntos porcentuales en los últimos tres años, impulsada especialmente por las mujeres de entre 18 y 34 años. Esta evolución ha permitido lograr prácticamente la paridad con los hombres en las iniciativas emprendedoras de hasta tres años y medio de actividad.

Aun así, ha advertido que las diferencias de género se hacen más evidentes en las fases posteriores, cuando los proyectos tienen que consolidarse y crecer. Según ha explicado, las mujeres acostumbran a impulsar iniciativas más pequeñas y con un crecimiento más prudente, una circunstancia que no responde necesariamente a una menor ambición, sino a las condiciones que afrontan.

Entre los principales obstáculos, ha identificado el acceso a la financiación para hacer crecer los negocios, la carencia de redes de contactos y referentes, y las dificultades para conciliar. En este sentido, ha defendido la necesidad de transformar el talento científico, tecnológico y emprendedor femenino en empresas con capacidad de crecimiento.

Emprender en femenino

La mesa redonda «Caminos que inspiran: pros y contras de emprender», moderada por Clara Llensa, ha reunido cuatro profesionales con trayectorias diversas: Verónica Jiménez, investigadora de la UAB y cofundadora de las spin-offs Telomere Therapeutics y Tramontane Therapeutics; Ana Oropesa, ingeniera especializada en datos e inteligencia artificial; Ester Pino, fundadora de Esterytelling; y Neus Arqués, escritora y especialista en visibilidad femenina.

Las participantes han coincidido a destacar la satisfacción de poder desarrollar proyectos propios y trabajar en iniciativas con sentido, pero también han compartido las dificultades que comporta emprender, desde la incertidumbre económica hasta la responsabilidad de gestionar equipos y conseguir financiación.

Neus Arqués ha aportado una visión especialmente crítica sobre la experiencia emprendedora. Después de quince años al frente de una empresa, ha reconocido que la responsabilidad sobre las personas que formaban parte fue uno de los aspectos más difíciles de gestionar. También ha reflexionado sobre las barreras invisibles que limitan las trayectorias profesionales de las mujeres, desde los horarios de las reuniones hasta el síndrome de la impostora.

La conciliación y la maternidad han sido otros temas centrales del debate. Ester Pino ha compartido cómo, durante años, tuvo que compaginar las exigencias de su carrera profesional con la crianza de sus tres hijos, una experiencia que la llevó a aplazar el momento de emprender. Las participantes también han debatido sobre la necesidad de superar los estereotipos de género en el liderazgo y de construir entornos profesionales que valoren las capacidades de las personas más allá de su género.

Desde el ámbito de la investigación biomédica, Verónica Jiménez ha explicado las dificultades de convertir una tecnología desarrollada en el laboratorio en un proyecto empresarial viable. Su experiencia ha puesto de manifiesto la importancia de proteger los resultados de investigación, disponer de formación en emprendimiento y construir una red de contactos que facilite el acceso a los inversores. En su caso, la creación de una spin-off permitió avanzar en el desarrollo de una tecnología biomédica y facilitar la transferencia.

La conversación también ha abordado los sesgos de género en la inteligencia artificial. Ana Oropesa ha advertido que muchos sistemas se han entrenado con datos que reproducen visiones y patrones masculinos, y ha defendido la necesidad de tener en cuenta la diversidad en la hora de desarrollar y utilizar estas herramientas.

Cuatro proyectos que ejemplifican el talento emprendedor femenino de la UAB

La jornada ha dedicado el último bloque a presentar cuatro iniciativas innovadoras lideradas por mujeres vinculadas al ecosistema emprendedor de la UAB, que han mostrado como el conocimiento científico y tecnológico se puede transformar en soluciones a necesidades concretas.

Ubra Health, presentado por Natalie Akierman, desarrolla un sujetador inteligente equipado con sensores para contribuir a la detección temprana del cáncer de mama. La tecnología quiere ofrecer una alternativa cómoda, no invasiva y sin radiación que permita recoger datos de manera continuada y detectar posibles cambios en el tejido mamario. El proyecto se encuentra en fase de desarrollo del prototipo final y prepara un estudio piloto para avanzar en su validación clínica.

MONQAI, impulsado por Mariela Quesada, es una plataforma basada en inteligencia artificial que busca mejorar la gestión de los ensayos clínicos en los hospitales. A partir del análisis de los protocolos, la herramienta permite evaluar la complejidad, identificar puntos críticos y anticipar las necesidades organizativas y asistenciales, con el objetivo de facilitar una planificación más eficiente de los estudios.

Pit3D, presentado por Àngels Placeres, desarrolla prótesis externas de mama personalizadas mediante escaneo e impresión 3D para mujeres que han sufrido una mastectomía. El proyecto, surgido de las necesidades detectadas en la atención a pacientes con cáncer de mama, ha desarrollado una prótesis de silicona que se adapta tanto a la forma del pecho como la cicatriz de cada mujer, con el objetivo de mejorar la comodidad y la calidad de vida. Según ha explicado Plan, el proyecto ya ha hecho el salto a la creación de empresa y ha empezado a comercializar el producto.

Finalmente, Lainapp, presentada por su cofundadora y CTO, Ariana Calleja, aplica la tecnología a la gestión de grandes acontecimientos y festivales. La plataforma utiliza datos de los dispositivos móviles y la participación de los asistentes para analizar los flujos y la concentración de personas a los recintos. El proyecto nació a partir de un reto planteado en el marco de la colaboración entre la UAB y el Festival Cruïlla y ya ha realizado una prueba piloto en este acontecimiento.

Una ciencia y una innovación que incorporen la perspectiva de género

La secretaria general de la UAB y responsable de las políticas de igualdad de la Universidad, Esther Zapater, ha cerrado la jornada reivindicando que el talento femenino es indispensable para una ciencia de calidad y con impacto social. Zapater ha identificado tres grandes retos: atraer y retener el talento femenino, evitando que las investigadoras abandonen la carrera académica o renuncien a emprender; promover el liderazgo de las mujeres en la transferencia de conocimiento, para impedir que las spin-offs y start-ups reproduzcan los sesgos del mundo empresarial; e incorporar la perspectiva de género en el contenido de la investigación y la innovación.

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