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"Tengo fotografías de animales atrapados por plásticos, lo he vivido in situ y es duro"

Iris Anfruns

Entrevista a Iris Anfruns, Biología UAB '14, guía de avistamiento de cetáceos en Turmares Tarifa y miembro de la Associació Cetácea. Además, hace divulgación científica a través de su perfil de instagram.

29/07/2021

Iris Anfruns, Biología UAB '14, es una apasionada de los cetáceos desde pequeña. Actualmente trabaja como guía de avistamiento de estos animales en la empresa Turmares Tarifa y forma parte de la Associació Cetàcea. Además, hace divulgación científica a través de su perfil de instagram (@iris_anfruns_photography).


Fue la invitada especial a la graduación de la Facultad de Biociencias el pasado 26 de febrero. Nos cuenta cómo se comportan estos animales, en qué situación se encuentran, y hablamos de sus retos de futuro.

 

Estudiaste Biología en la UAB, ¿por qué escogiste estos estudios?
Desde pequeña tenía claro que quería estudiar los cetáceos y pensé que la titulación de Biología era la que más me podía acercar. El punto de inflexión fue la película 'Liberad a Willy,' me fascinaron estos animales, buscaba fotos, información ... Los años en la universidad no fueron fáciles, siempre me ha costado estudiar y sacar buenas notas, y era un poco frustrante a veces, pero hay que seguir adelante. También vi que la formación en cetáceos no se incluye en la carrera, en general, eché de menos asignaturas de mamíferos grandes, grandes vertebrados, por lo que aprovechaba para ir a charlas, talleres y cursos para formarme.

Hiciste prácticas en el centro de recuperación de fauna de Torreferrusa en Santa Perpètua de Mogoda y en un centro de investigación en Cerdeña. ¿Cómo fue la experiencia?
Sí, quería abrirme puertas, en Torreferrusa estuve un verano de prácticas y los dos siguientes como voluntaria para seguir ayudando. El trabajo me gustaba, aunque me gusta más el mar. Y en Cerdeña había una población residente de delfín mular que interactuaba con las granjas de moluscos de la zona, y yo hacía las prácticas en un centro donde trataban los datos que recogíamos con las salidas al mar. Fue una experiencia muy positiva, me di cuenta de que realmente era lo que me gustaba.

¿Cómo conociste el centro de Cerdeña?
El primer año de la Autónoma fui a un simposio de animales acuáticos en la Facultad de Veterinaria, donde había ponentes de nivel nacional e internacional. Me impliqué en la asociación que lo organizaba y cada año montábamos un simposio de diferentes temáticas, allí conocí a la gente que llevaba el centro y atamos las prácticas.

Te titulaste en 2014. ¿Cuáles fueron tus primeros pasos profesionales?
Hice otras prácticas que me abrieron las puertas a trabajar en Turmare Tarifa, donde todavía trabajo ahora, es una empresa de avistamiento de cetáceos. Es un mix entre investigación y educación ambiental, llevamos a los clientes a ver animales con barcos grandes, y es una manera de intentar educar. Hacemos excursiones de dos o tres horas y es relativamente fácil encontrarlos, hago de guía, explico un poco la situación geológica y cuando encontramos los animales, explico curiosidades, comportamientos, un poco lo que vaya pasando sobre la marcha. Disfruto mucho viendo a la gente disfrutar. Y todo esto se complementa con la investigación, porque para mí no tendría sentido si no aprovechas para recoger datos y hacer investigación. Recogemos datos ambientales, de comportamiento y también fotografías para poder reconocer estos animales. Yo estoy centrada en el calderón negro, una especie de delfín, he hecho pequeños estudios, y he presentado algún póster en el Congreso Mundial de Mamíferos Marinos y la SEC (Sociedad Española de Cetáceos).

¿Cómo se comportan los calderones negros?
Es una especie que forma diferentes grupos sociales muy estables a lo largo del tiempo. Cuando llegué a Turmares me propusieron evaluar si estos grupos sociales se movían, si tenían su propia localización y casi nunca se encontraban o si, por el contrario, había algún tipo de relación dentro de los 60km que mide el estrecho de Gibraltar. Partía de unos estudios que se habían hecho en 2011, y observé que había individuos que ahora formaban parte de otro grupo social. Hice un estudio preliminar con dos individuos, y observaba con quien se juntaban, y evidencié que los tres últimos años había cambiado completamente. ¿Qué había pasado? Que los individuos con los que iban al principio ya no aparecían en la zona, probablemente habían muerto, no sabemos las causas, pero sí que hubo una reorganización. El hecho de revisar tantas fotografías y centrarme en individuos concretos hace que ya los conozca, por ejemplo, había un individuo que iba siempre con dos más, los llamábamos 'Los tres mosqueteros' coloquialmente.

¿Como los reconoces?
Hacemos fotografías cuando enseñan la aleta dorsal, la de la espalda, y los reconocemos por las marcas que tienen en el margen posterior, que se hacen naturalmente, ya sea por peleas entre ellos, o porque se enganchan con un hilo de pescar, etc. La población ronda los 200 individuos, algunos son difíciles de identificar porque son muy jóvenes, o crías, y están poco marcados, pero los calderones negros adultos normalmente están bastante marcados y se les puede seguir la pista relativamente bien . Ahora mismo sé reconocer unos 50 individuos. De hecho, ahora 'Los tres mosqueteros' ya no van juntos y quiero saber qué pasa.

¿Es fácil encontrarlos? ¿Suben mucho a la superficie?
Sí, suben a respirar, tienen pulmones como nosotros, porque son mamíferos, y tienen patrones de respiración con frecuencia, así que a las especies que viven en el estrecho, es relativamente fácil de verlos. El calderón negro además, se alimenta de calamares, y normalmente lo hacen de noche, hacen inmersiones algo más largas buscando el alimento. Por la mañana tienen un comportamiento muy relajado, flotan en la superficie, descansando, y es cuando aprovechamos para hacer estas fotografías para posteriormente analizarlo.

¿Qué tienen de especial los cetáceos?
Son animales muy inteligentes. En cada zona tienen su alimento específico según la especie, las orcas, por ejemplo, tienen técnicas de caza específicas para cada presa. En el estrecho de Gibraltar se alimentan de atunes y, de hecho, nosotros para ver orcas vamos a la zona donde están los pescadores pescando atún, porque ellas han aprendido que, si esperan en esa zona, les pueden robar el atún. Después, por ejemplo, los delfines mulares comen pequeños crustáceos y peces, y hay una zona, diría que en Australia, que con el hocico buscan entre la arena lo que pueden comer. Pero, han aprendido que cogiendo esponjas marinas y poniéndoselas en el morro, evitan hacerse daño en la búsqueda con una roca.

Y alguna curiosidad más que nos puedas contar.
Los diferentes grupos tienen dialectos para hablar entre ellos y algunas especies tienen incluso un tono particular para cada individuo, como si fuera una especie de nombre. Es curiosa también la manera que tienen de dormir, nosotros tenemos respiración involuntaria, vamos a dormir y nuestro cuerpo funciona, pero ellos, al estar rodeados de agua, no podrían hacerlo así y, además, tienen que salir a la superficie a respirar. Lo que hacen es dormir medio cerebro y luego duermen la otra mitad. Entonces, siempre están activos, estarán más tranquilos, pero nunca están durmiendo completamente. De hecho, mientras duermen, siguen nadando, y no sabes que están durmiendo, pero ves que tienen un ojo cerrado. También pueden controlar los latidos del corazón, me parece fascinante.

Tienes un perfil de Instagram (@iris_anfruns_photography) dedicado a la fotografía de cetáceos. ¿Cómo surgió?
Descubrí que me gustaba la fotografía el primer verano en Turmares. Allí tengo la posibilidad de subir a todos los barcos fuera de mi horario laboral siempre que haya sitio, así que paso mi tiempo libre haciendo fotos. Subo las fotos en Instagram, y además, desde el año pasado empecé también a hacer divulgación científica, comparto lo que yo aprendo en Tarifa, mi día a día, las especies que veo...

¿Qué haces el resto del año?
Trabajo en una fábrica, entré a trabajar los veranos durante la carrera y he tenido la suerte de que me han seguido cogiendo. Hace años que compagino las dos cosas, en invierno en la fábrica y en verano en Tarifa. Aparte, soy voluntaria de la Associació Cetàcea, del departamento de investigación, una asociación que se dedica al estudio de los cetáceos en la costa catalana. Aquí en Cataluña, tenemos desde ballenas, la segunda más grande del mundo, el rorcual común, delfines listados, delfines comunes, delfines mulares, calderón gris, cachalotes, tenemos muchas especies, desde muy pequeñas hasta muy grandes.

¿Qué proyectos tiene la asociación?
Tenemos varios, uno de ellos son las salidas al mar, hacemos transectos aleatorios, marcamos un rumbo y vamos anotando lo que encontramos. Cuando encontramos un grupo de animales, paramos, hacemos foto identificación, miramos el comportamiento de los animales, cuántos hay y una vez tenemos todos los datos recogidos seguimos nuestro rumbo. También tenemos un proyecto de ciencia ciudadana donde la gente que sale con su barco nos puede enviar información de lo que ha visto, y si pueden, nos envían una foto, la fecha y las coordenadas donde estaba aquel animals, esto nos ayuda a complementar. Y tenemos algún otro proyecto futuro de observación desde costa. Aparte, uno de los pilares es la educación ambiental, hacemos charlas en institutos, centros cívicos, somos muy partidarios de dar a conocer nuestras costas porque si la gente conoce lo que tiene, también lo querrá proteger.

Actualmente, ¿en qué situación se encuentran los cetáceos?
Casi todas las especies de cetáceos están en estado vulnerable o crítico, depende de las poblaciones. Por ejemplo, las orcas en el estrecho de Gibraltar están en peligro crítico de extinción porque sólo hay entre 40 y 50. Si les pasa algo a varios miembros importantes del grupo es muy probable que la población no remonte. Dependen mucho del atún rojo, su alimento, que ha estado en peligro crítico de extinción hasta hace no demasiado, por lo tanto, si el atún rojo se acaba, la consecuencia es que la orca también desaparecerá. Por eso es importante, trabajar en global. Desde la Asociación hacemos foto identificación y trabajamos con otras entidades compartiendo catálogos y comparando animales para encontrar coincidencias. Tenemos un delfín identificado, le pusimos de nombre 'delfina', que se vio en las costas de Francia, en las de Murcia y también en las nuestras. Si aquí la estás protegiendo, pero en otro lugar está muriendo, no tiene ningún sentido. Con todos estos estudios, queremos demostrar que los cetáceos se mueven muchos kilómetros y que es importante tomar medidas globales.

¿Cuáles son los motivos principales que estén en peligro?
Está el tema de los plásticos, tengo fotografías de animales atrapados por plásticos, lo he vivido in situ y es duro, porque en algunos casos no hemos podido actuar o los encuentras ya muertos. Además hay ciertos contaminantes que se pegan en los microplásticos, entonces son como pastillas envenenadas. El tema del tráfico marítimo, ya sea por colisiones o también por el ruido, es contaminación acústica. Son animales que se comunican a través de un sonar, hacen ecolocalización y si hay mucho ruido, no se pueden escuchar entre ellos, no se pueden comunicar bien y no encontrarán el alimento.

¿Existen medidas de protección?
A nivel español, son animales protegidos, la ley regula la forma de aproximarse a ellos. No nos podemos bañar con ellos, no podemos ir directos con la barca hacia ellos, siempre tenemos que dejar al menos 60 metros, y si ellos navegan en un rumbo, nunca podemos ir con la barca de cara, ni perseguirlos por detrás, tenemos que hacer una aproximación lateral, ponernos paralelamente y nunca a una velocidad superior a 4 nudos. Tenemos imágenes de animales cerca de los barcos, pero esto es cuando ellos se acercan. Y también es importante que la población que tiene barcas de recreo haga estas cosas bien.
 
Este año, dirigiste unas palabras a la ceremonia de graduación de la Facultad de Biociencias. ¿Qué les dijiste?
Expliqué mi experiencia, las fases por las que he pasado, la frustración que sientes a veces, pero sobre todo la importancia del esfuerzo y la dedicación, porque no es fácil de conseguir el trabajo que te gusta y la perseverancia es lo que cuenta. A mí me ha costado llegar donde estoy, y aún así, creo que tengo que seguir avanzando. A mí el 2017 en la fábrica me ofrecieron hacerme fija y dije que no. Hubiera sido una manera de tener un sueldo y estabilidad, pero es el precio que quise pagar por el momento. No he tenido dinero nunca, porque lo invertía en cursos y estudiaba en la universidad, tienes que renunciar a vacaciones, a festivales de música. La pregunta es cuánto estás dispuesto a renunciar, yo elegí renunciar a estas cosas para apostar por mi futuro, por lo que me gusta.

¿Cuáles son tus proyectos de futuro?
Me gustaría dedicarme los 12 meses al año a los cetáceos y hacer más investigación. No me importa seguir trabajando los veranos en Tarifa, me gusta el contacto con la gente, con los clientes, porque ves que hay gente que hace un cambio de mentalidad y aprenden cosas que no se habían planteado nunca. Y lo ideal sería en invierno vivir de las fotografías que hago en verano, sería fantástico.