Filosofía

Eulalia Pérez Sedeño

Eulalia Pérez ha investigado sobre todo en historia de la ciencia antigua y de las instituciones científicas, así como en Filosofía de la Ciencia, Ciencia, Tecnología y Sociedad, Percepción y Comunicación de la Ciencia y Ciencia, Tecnología y Género.

Ha participado en varios proyectos nacionales e internacionales y ha dirigido diversos proyectos de investigación entre los que destacan Ciencia y valores: el genero en las teorías e instituciones científicas (1996-1999), De las teorías científicas a la cultura y práctica científico-tecnológicas (1999-2002), GENTEC: Género, tecnología y ciencia en Iberoamérica (2002-2004), La situación de las mujeres en el sistema educativo español y en su contexto internacional (2003), Percepción social de la ciencia y la tecnología: Estereotipos y perspectivas en el alumnado de secundaria (2005), Los programas de formación y movilidad del personal investigador de flujo directo e inverso: problemas, retos y soluciones (2005), Interacciones CTS en Ciencias Biosociales y Tecnologías Médicas (2004-2006), Ciencias y tecnologías del cuerpo desde una perspectiva CTS (2007-2009).

Desde 2006 dirige la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), institución dedicada a prestar un servicio continuado y flexible al sistema español de ciencia-tecnología-empresa.

02/2008 -

Eulalia Pérez, directora de la FECYT

"La discriminación jerárquica es sutil, se va generando poco a poco  y mantiene a las mujeres en los niveles más bajos de la jerarquía científica"

Licenciada  y doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, es catedrática de Lógica y de Filosofía de la Ciencia de la Universidad del País Vasco y profesora de Ciencia, Tecnología y Género en el Instituto de Filosofía del CSIC. También ha sido profesora de la Universidad Complutense de Madrid,  la Universidad de Barcelona, la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y la Universidad de Berkeley (EEUU). Desde 2006 es directora de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Educación y Ciencia. Eulalia Pérez intervino en el I Congreso Internacional “Sesgo de género y desigualdades en la evaluación de la calidad académica”, que organizó del 12 al 14 de noviembre el Observatorio para la Igualdad de la UAB.

Licenciada  y doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, es catedrática de Lógica y de Filosofía de la Ciencia de la Universidad del País Vasco y profesora de Ciencia, Tecnología y Género en el Instituto de Filosofía del CSIC. También ha sido profesora de la Universidad Complutense de Madrid,  la Universidad de Barcelona, la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y la Universidad de Berkeley (EEUU). Desde 2006 es directora de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Educación y Ciencia. Eulalia Pérez intervino en el I Congreso Internacional “ Sesgo de género y desigualdades en la evaluación de la calidad académica”, que organizó del 12 al 14 de noviembre el Observatorio para la Igualdad de la UAB

- ¿La mujer no ha tenido protagonismo en la ciencia, o es que se ha explicado mal su papel?

- La historia de la ciencia se explica sesgadamente. No ha habido tantas mujeres como hombres en la ciencia porque no tenían acceso a la educación (no se les enseñaba a leer y ecribir, etc). En España, el acceso a las universidades sin restricciones data de 1910. Había pocas, pero eran muchas más de las que aparecen en las historias de la ciencia. Esto también tiene que ver con la idea que se tiene de la historia de la ciencia. Se piensa en grandes nombres con grandes descubrimientos, que suelen ser de hombres, pero la historia de la ciencia es mucho más que eso. Por ejemplo, en biología hay mucha gente recogiendo especímenes, tomando muestras, clasificando... En todo eso, han participado mucho las mujeres.

- La perspectiva de género, entonces, amplía el horizonte de la historia de la ciencia.

- Por supuesto. La perspectiva de género ha cambiado muchas disciplinas; y la historia de la ciencia la ha cambiado enormemente, haciendo, por ejemplo, que se preste atención a los salones científico-literarios, que tuvieron mucha importancia durante los siglos XVII y XVIII para la consolidación de determinadas ideas y teorías.

- ¿Cuál es la situación de la mujer en la investigación hoy en día en España?

- Hay investigadoras de gran nivel, pero suelen estar en los niveles más bajos del escalafón y no progresan de la manera adecuada. Si no se aplican medidas positivas, es difícil que progresen, porque se suelen quedar ahí y no se promocionan. Hay un 37% de investigadoras pero, en cambio, hay un 13% de catedráticas.

- La discriminación jerárquica, ¿cómo se genera?

- Es difícil de responder. Es una discriminación sutil que se va generando poco a poco  y mantiene a las mujeres en los niveles más bajos de la jerarquía científica. Por ejemplo: para subir en el escalafón, tienes que presentar méritos; las mujeres, a veces, tienen menos méritos porque tienen doble o triple jornada. Otras, tienen los mismos méritos, pero son juzgadas por sus pares, que son varones, esos méritos no son juzgados de igual manera. El estudio de Christine Wenneras, y Agnes Wold (Nature, 1997) demostró que, en igualdad de méritos, las mujeres eran puntuadas 2,6 puntos por debajo de los hombres.

- ¿Por qué es tan difícil de detectar?

- Porque hay que fijarse en el funcionamiento interno de las comisiones, meterse en los entresijos y ver cómo se está evaluando a los candidatos y candidatas. Por eso son tan buenos estudios como el de Wenneras y Wold: ellas pudieron ver, uno por uno, los curricula de todos los participantes y lo que habían puntuado en cada apartado. Descubrieron que un artículo publicado por un mujer recibía menos puntos que otro publicado por un hombre en la misma revista.

- Ahora se considera que hay “fuga de cerebros”  en España por falta de medios, pero a la vez se habla de captar talentos del extranjero. ¿No es una contradicción?

- Creo que la fuga de cerebros no es tanta. Lo que pasa es que necesitamos más gente. Cuando se habla de captar cerebros españoles para que regresen, la gente está pensando en los mejores, que ya tienen sus carreras establecidas allí donde están, en unas condiciones mucho mejores que las de España. Según datos de la UE sobre lo que cobran los investigadores, España está entre los peores países de la Unión. Se trata, pues, de ofrecer una carrera digna, unas mejores condiciones. Yo creo que, ahora, las condiciones para invesigar en España son buenas, pero la carrera para la gente joven es más precaria que en otros países. Hay que trabajar más para mejorar la carrera científica. Traer a un investigador de élite para encabezar un proyecto es importante, pero aún lo es más poder captar a las personas que no han llegado a lo más alto y que son el futuro.

- ¿Qué corregiría en la forma de enseñar la ciencia?

- Por una parte, deberíamos pensar en los curricula desde los 10 años hasta los 18. Por lo que he podido ver, muchas disciplinas de ciencias son repetitivas. Se repiten una y otra vez las mismas enseñanzas. Por otra, haría una innovación metodológica fundamental: más laboratorios, más experimentación y más salidas fuera del aula. Y, para eso, necesitamos profesores estimulados. En estos momentos, forman un colectivo poco apreciado socialmente: sus sueldos no se corresponden con la responsabilidad que tienen. Deberíamos reducir el número de horas que dedican, reducir también el número de alumnos por clase y estimularlos para tener una buena formación continua.

- Finalmente, ¿cómo valoras la experiencia del Año de la Ciencia?

- Ha sido fantástico. Hemos trabajado muchísimo coordinando las actividades de todo el país. Hay dos cosas de las que nos tenemos que sentir especialmente orgullosos. Una, la convocatoria de ayudas a la difusión y la divulgación científica por valor de siete millones de euros, que nos ha servido para financiar 270 propuestas. Y otra, hemos establecido una serie de estructuras estables de difusión y divulgación científica: hemos creado 53 unidades de cultura científica en centros de investigación, una red de museos de ciencia, un plan piloto con nueve ayuntamientos de ciudades de menos de 80.000 habitantes para establecer una especie de red de agentes locales de cultura científica y un servicio de información y noticias científicas que estará pronto disponible.

Entrevista: Lucas Santos

Foto: Antonio Zamora

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B.11870-2012 ISSN: 2014-6388