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Red Alumni

Trayectorias en investigación

El 30 de septiembre, escuchamos las trayectorias profesionales en investigación de alumni de la primera promoción de la facultad de Biociencias.

"Tienes que descubrir qué te gusta y perseguirlo. Hay muchas vías para conseguirlo, un buen expediente ayuda pero no es la única manera de llegar "

Virgnia Pelayo Malet es etóloga, asistente de investigación en el Programa Gente y Fauna y trabaja en el Centro de Rescate y Santuario Las Pumas de Costa Rica. Grado en Biología (UAB) y máster en Etología, Conducta Animal y Etología (Universidad de Córdoba).

Desde que es pequeña sabe de su amor por los gran felinos. Hace la tesina en el Zoológico de Barcelona donde después trabaja como becaria un año y medio, ocupándose entre otras cosas de los programas de enriquecimiento ambientales de todos los mamíferos que no sean primates ni cetáceos. También trabaja como profesional independiente en etología de perros y gatos. En 2016 hace un viaje a Costa Rica haciendo de voluntaria como etóloga y se enamora del país, donde se instala en 2017. Desde entonces trabaja con fauna silvestre y felinos silvestres, en rehabilitación y conservación de felinos en centros de rescate y liberación. Desde marzo 2020 también está en el programa Gente y Fauna como asistente de investigación, trabajando en comunidades donde hay presencia de jaguares y pumas, por un lado haciendo investigación con el estudio de felinos, y por la otra con una acción más social que busca incentivos de bienestar con las comunidades donde hay vacas para promover esta coexistencia con los felinos.

"¿Qué me apasiona? Es una pregunta importante si quieres dedicarte al campo de la investigación. A menudo hasta que no lo encuentras no lo sabes, pero puedes ir descubriendo qué no te gusta"

Martí Cabanes Creus lidera un subgrupo de investigación dentro de la Unidad de Vectorologia Traslacional en el Children's Medical Research Institute de Sydney. Grado en Biotecnología (UAB), máster en Biotecnología Aplicada (Uppsala Universitet) y doctor en Terapia Génica de la University College London.

El segundo año de máster lo dedica a la investigación haciendo una estancia en el Salk Institute de San Diego, donde conoce su mentor del doctorado que entonces empieza su laboratorio en Australia. Hace el doctoral entre UCL de Londres y el laboratorio en Australia y cuando la acaba trabaja como postdoc sponsored research por Children 's Medical Research Institute, que se interesa por su investigación. Explica convencido que no pasa nada si no sabes qué quieres hacer con tu vida, a medida que vas probando cosas vas teniendo más idea de lo que te gusta. "La investigación académica me gusta pero siempre tengo la duda de si moverme a la biotech. Sobre vivir aquí o en el extranjero... Cuando hacía la carrera tenía claro que quería marchar y desde que me fui me gustaría volver ", concluye.

"La investigación me gusta mucho pero he tenido momentos de duda, cuestionando si seguía. A veces es difícil saber qué quieres"

Laura Medrano González es investigadora postdoctoral en el Instituto Oncológico de Cataluña. Grado en Genética (UAB), máster en Ciencias (Imperial College London). Doctorada en Inmunología y Biología Celular en el Queen Mary University of London.

Reconoce que le hubiera gustado haber accedido a una Jornada como ésta cuando estaba estudiando. Tenía claro que quería irse fuera y se decide por un Erasmus Practicum -permite convalidar las prácticas en lugar de las asignaturas- en la University of Glasgow. Cree que es importante ir acumulando experiencia en laboratorios para conocer diferentes dinámicas e ir descubriendo lo que realmente te gusta. Después de un máster en Science Immunology en el Imperial College of London y de hacer el doctoral en la Queen Mary University of London, llevaba 7 años en el extranjero y quería volver. Explica que todas las experiencias son diferentes en función de tus jefes, los proyectos que lleves a cabo y si has podido publicar. A lo largo de los años ha ido viendo cómo los conceptos que estudiaba en la universidad y las técnicas que ha ido aprendiendo acaban teniendo un aplicación. Ahora como investigadora postdoctoral en el IDIBELL está contenta con la investigación que hace y se siente como en casa.

"El mundo de la investigación es exigente y desgastador. Si continúas en la academia debes ser de una pasta especial, vale la pena tenerlo en consideración "

Eduard Vico Otón es investigador postdoctoral en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL). Grado en Microbiología (UAB), máster en Ciencia (University of Aberdeen) y doctorado en la University of Nottingham.

Siempre ha sabido que quería ser microbiólogo y hacer un doctorado centrándose en la parte más académica de la investigación. Su plan es hacer el doctorado en Estados Unidos, porque es una gran potencia a nivel de investigación, pero termina haciendo el máster de microbiología ambiental en Escocia. Después de terminar el doctorado en Inglaterra, regresa a casa para seguir buscando trabajo como investigador postdoctoral: "La situación en España es bastante precaria y los recursos son muy limitados. Aquí busco una investigación más industrial y como postdoc un laboratorio que me interese, pensando también en estar en un país -Noruega o Suiza-, donde pueda practicar el montañismo", siendo la primera vez que no se centra exclusivamente en sus intereses profesionales, para encontrar un equilibrio entre la vida profesional y personal. Termina encontrando una posición en Suiza, donde gracias a los recursos económicos que hay, tiene libertad creativa para explorar los proyectos en base científica que sean lo más interesante posible.

"Si no conoces personas que han hecho esta trayectoria, jornadas como éstas son muy útiles, me hubiera gustado tenerlas cuando estaba en la carrera"

Oriol Pavón Arocas es investigador predoctoral en Neurociencias en el University College London. Grado en Ciencias Biomédicas (UAB) y máster en Neurociencias (LMU Munich).

Tenía claro que en España no había muchas oportunidades por falta de recursos económicos y becas y no sabía qué hacer pero el último año de carrera busca un máster para ir al extranjero. De entrada su trayectoria académica da gusto -grado en Ciencias Biomédicas en la UAB, máster de 2 años en Munich donde aprovecha para hacer un Erasmus Practicum primero en Amsterdam y luego en Oxford para terminar haciendo el doctorado en el University College of London-, pero considera que no sería honesto dejar que alguien piense que todo ha salido redondo: "Cambiar cada tres meses de ciudad, hacer un año sabático en Barcelona pensando en el futuro antes de ser doctorando, cuando nadie en tu familia ha hecho un doctorado y no sabes cómo es la trayectoria académica si te dedicas a la investigación, no es precisamente fácil ", reconoce. En estos años ha aprendido que el camino tradicional de grado, máster, doctorado, primer posdoctorado y quizás un segundo también con publicaciones de alto impacto para conseguir ser investigador principal de tu propio grupo y terminar siendo profesor, es una opción pero no la única, "hay muchas otras alternativas", asegura.

"Cada uno tiene que hacer su propio camino y no debe tener miedo al cambio"

Eloi Parladé Molist es investigador postdoctoral en el Instituto de Biotecnología y Biomedicina (IBB - UAB). Grado en Microbiología y máster en Microbiología Aplicada (UAB), ha trabajado en la industria farmacéutica y alimentaria como microbiólogo, y es doctor en Microbiología de la UAB.

Ha hecho un poco de todo, con un pie en la industria y otro en investigación y cree que todavía no tiene claro qué quiere hacer. "Nunca he sabido cuál era mi vocación y lo que me gustaba no me ha acabado definiendo un camino claro", admite. Durante la tesis tiene curiosidad por marchar a Estados Unidos y tiene la espina clavada de no haber hecho un Erasmus. Aprovecha y el último año de doctorado hace una estancia en la University of California Davis, donde aprende la rama de la bioinformática y descubre que quizás esto sí que le gusta de verdad. No descarta en un futuro hacer de programador, "mientras me guste y me sienta cómodo, adelante! No debemos tener miedo a dejarnos  a la suerte que viene". Asegura que tanto si te dedicas a la investigación o a la empresa es con los contactos que haces que acabas tejiendo tu futuro. Coincide con el resto de compañeros que la investigación a menudo va ligada a contratos cortos, algunos precarios, y otros no tanto.

A lo largo de la conversación se plantean preguntas habituales como qué estudiar, si es necesario hacer un máster, cuando debería comenzar a cobrar, si me voy al extranjero como escojo el país, y si me voy, ¿podré volver? ¿Hasta qué punto es importante el expediente académico? ¿El doctorado es estudiar o trabajar? ¿Hay vocación para dedicarse a la investigación? ¿Qué diferencias hay entre dedicarse a la investigación o trabajar en la industria? O ¿cómo sabré si me gusta bastante la investigación y me tendría que dedicar a ella?

EL EXPEDIENTE
Los ponentes coinciden que saber idiomas y tener experiencia en laboratorios siempre suma. También hay que saber hacer entrevistas presenciales y en línea, solicitar másters, becas y puestos de trabajo acompañados de buenos currículos, cartas de motivación y de referencia. "Hay cosas que nadie te cuenta. Detrás de una beca o un trabajo que consigues hay muchas solicitudes denegadas y laboratorios que no te aceptan, que suponen un desgaste importante", recuerda Oriol Pavón. En función del laboratorio y el país los requerimientos y las expectativas cambian, el expediente es importante pero no lo es todo aunque en España está muy presente. "A menudo hay tanta demanda y tan poca oferta que no sabes ni qué necesitas. Para conseguir tus objetivos debes ser flexible y trabajar muy duro. Puedes tener un expediente excelente pero si no trabajas bien, con pasión y le dedicas horas, preferirán el que tenga estas cualidades aunque el expediente no sea tan bueno", asegura Virginia Pelayo. Martín Cabanes considera que en países como España, que cuenta con una cantidad de recursos y de becas limitados, es muy diferente de otros lugares o si son grupos de investigación con una buena financiación, que posiblemente valoran más las ganas, los conocimientos y la experiencia que el expediente. Cuando hay pocos recursos las notas son la herramienta más fácil para hacer una selección aunque hay maneras de compensarlo: "Insistir, poner pasión, trabajar bien, demostrar que el trabajo te interesa y donde quieres llegar, una buena carta de recomendación, tener experiencia ... Sin nota es más difícil pero se puede llegar", asegura Eloi Parladé. Para Laura Medrano la clave está en solicitar lo que te gusta e insistir. Y cuando ya estás haciendo investigación es imprescindible estar a gusto con el entorno y la persona responsable del grupo.

LAS PRÁCTICAS
Si tienes claro el tema que te gustaría hacer, puedes buscar artículos sobre aquello y a partir de ahí elegir los grupos de investigación que más te interesan. En cambio si sabes qué grupo te gusta pero no la temática intenta encajar en algunas de las áreas que trabajan. Se trata de combinar todos los elementos que entran en juego. "Enviar un mail definido con una carta de presentación y el currículum, donde te ofreces para ir unos meses para hacer un estancia puede ser una buena opción", recomienda Laura Medrano.

EL TRABAJO
En cualquier caso, todo el mundo insiste en la importancia de hacer tu propio camino, cada uno debe decidir lo que hace con su vida y cambiar de dirección no es un fracaso. Virginia Pelayo, que siempre ha tenido un pie en la industria y otro en la investigación, dice que todo no es ideal, "depende de lo que quieras y los objetivos personales". Para Oriol Pavón pensar que dedicarse a la ciencia es una vocación es una trampa que implica dedicarle muchas horas con pocas recompensas: "Deberíamos tener buenos sueldos y unos horarios razonables, en lugar de tener expectativas insanas para publicar más y ser el mejor. Todos los trabajos son sacrificadas según como te lo tomes, pero no está de más hablar con alguien que haya probado los dos mundos", propone Oriol.

Moverse por diferentes laboratorios, conocer otras dinámicas y trabajar con varias cabezas es enriquecedor y ayuda a saber qué es lo que quieres. Concluyen que en España hay menos oportunidades, menos becas, centros y laboratorios pero aún así, y en función del área de investigación de que se trate, se puede hacer investigación de calidad.