Sociología

02/2015 -

Composición social de las titulaciones y cumplimiento de las expectativas de los estudiantes

La expansión del sistema universitario catalán ha dado lugar a una ampliación de los estudiantes con orígenes sociales relativamente más bajos. Sin embargo, tal y como podríamos esperar, las características del acceso de este colectivo no son las mismas que las del resto de jóvenes universitarios, tanto en términos cuantitativos, como en el sesgo hacia determinadas titulaciones y en las condiciones de vida bajo las que realizan sus estudios. En esta investigación nos detenemos a indagar sobre las elecciones de carrera que hacen los estudiantes universitarios y las condiciones bajo las que avanzan en sus estudios en función de su origen social.

Referencias

Troiano, H.; Elias, M. University access and after: explaining the social composition of degree programmes and the contrasting expectations of students. Higher Education 67(5): 637-654. 2014. doi: 10.1007/s10734-013-9670-4.

Los hijos e hijas de familias de clase trabajadora acceden en menor proporción a la universidad que los de otras clases sociales. A lo largo de los años ha crecido su número relativo, pero las condiciones en las que estudian y sus trayectorias son ligeramente diferentes de las que afectan a los estudiantes procedentes de clases medias y altas.

Nuestro estudio centra la atención en captar las especificidades del colectivo de estudiantes de familias de clase trabajadora en tres grandes ámbitos: en primer lugar, los criterios que afectan a la decisión de acceder o no a la universidad y la elección de titulación que hacen los futuros estudiantes; como resultado agregado, examinamos la composición social de diversas titulaciones; y, finalmente, contrastamos el cumplimiento o no de las expectativas que los estudiantes habían mostrado al elegir inicialmente las titulaciones que cursan.

La encuesta sobre la que se realiza este análisis se pasó entre 2010 y 2011 a estudiantes de tercer curso. Es decir, hacia mitad de los estudios para los de licenciatura e ingenierías superiores y el último año para los de diplomaturas e ingenierías técnicas. Las titulaciones elegidas fueron un total de 10, de las cinco áreas de conocimiento, unas con orientación más profesionalizadora que otras, y de las cuatro universidades públicas de la región metropolitana de Barcelona. El total de individuos de la muestra es de 857 estudiantes.

En cuanto al acceso y la composición social, se observa un proceso de autoselección entre los estudiantes según su origen social para cursar determinadas titulaciones. Por una parte, esto es debido a los requerimientos académicos de acceso, ya que la nota media del conjunto de estudiantes de clase trabajadora es más baja que la del resto, así que se manifiestan las consecuencias de las desigualdades en el rendimiento escolar anterior. Por otra parte, cuando toman decisiones sobre la continuidad de estudios y la elección de carrera, los estudiantes de clase trabajadora intentan minimizar el riesgo vinculado a las condiciones económicas adversas mediante la elección de titulaciones que son más fáciles de finalizar –porque son carreras más cortas–, más baratas, o bien con perfiles profesionales claros. Pero las diferencias –al menos antes de la subida de tasas universitarias y del impacto más duro de la crisis económica– no van más allá, ya que, aunque con promedio de notas más baja, se siguen matriculando en las titulaciones a las que pueden acceder.

Durante la carrera, los estudiantes de familias de clase trabajadora se parecen bastante al resto, aunque se continúa viendo un cierto sesgo de las preferencias hacia la formación para la profesionalización y grados de estrés más elevados en relación a las cuestiones de financiación de los estudios y manutención. Algunos indicadores de ejemplo para la primera tendencia serían la apreciación sobre una mejor inserción desde sus titulaciones, o la previsión de no seguir estudiando más que posgrados profesionales especializados una vez acabados los estudios. Para las cuestiones relacionadas con la financiación, cabe señalar unos porcentajes mayores de combinación de estudios y trabajo, o de necesidad de trabajar "para vivir", o también de sentimiento de deuda hacia los progenitores en caso de que éstos les financien los estudios.

Finalmente, cabe destacar el hecho de que las promociones estudiadas son las últimas de los planes de estudios anteriores a la reforma de Bolonia y, también, anteriores a la política de incremento de tasas universitarias. Tanto el hecho de que las titulaciones de tres años hayan desaparecido, como la subida de los precios de matrícula, han podido causar cambios importantes en la toma de decisiones de los estudiantes preuniversitarios así como en las características asociadas al paso de los estudiantes por la universidad.

Helena Troiano Gomà

Departamento de Sociología

Helena.Troiano@uab.cat

2024 Universitat Autònoma de Barcelona

B.11870-2012 ISSN: 2014-6388