Nuevas evidencias de que los neandertales usaban plantas para tratar sus dolencias

Imagen: Yacimiento de El Sidrón. CSIC.

Un estudio internacional publicado en Nature y con participación de Karen Hardy, investigadora ICREA a la UAB, ha analizado por primera vez el ADN de la placa dental de neandertales, revela la complejidad de su comportamiento, incluidas diferencias regionales en la alimentación y conocimiento de plantas para tratar sus dolencias.

Imagen: Yacimiento de El Sidrón. CSIC.

08/03/2017

La investigación, liderada por las universidades de Adelaida y de Liverpool, aporta las primeras evidencias genéticas sobre estos hábitos, a partir del análisis del ADN antiguo conservado en la placa dental -la más antigua analizada hasta la fecha- de cuatro individuos de los yacimientos europeos de Spy (Bélgica) y El Sidrón (España), de 42.000 y 50.000 años de antigüedad, respectivamente.

“La placa dental conserva los microorganismos que vivieron en la boca, patógenos del tracto respiratorio y gastrointestinal y partículas de comida en los dientes, preservando el ADN durante miles de años”, explica Laura Weyrich, investigadora de la universidad australiana, que ha liderado la investigación. “El análisis genético de este ADN representa una ventana única a la forma de vida neandertal, revelando nuevos detalles sobre lo que comieron, cómo era su salud y cómo impactó el entorno en su comportamiento”.

Los análisis han relevado claras diferencias en la alimentación entre los dos grupos de neandertales, derivadas del entorno ecológico en que vivían. La dieta de los individuos belgas era básicamente de carne, con la ingesta de animales como rinocerontes lanudos y muflones, característicos de un entorno más estepario, que complementaban con setas. La de los de El Sidrón era vegetariana. Los investigadores no han hallado evidencias de consumo de carne y sí muestras de piñones, musgo y setas, propios de un entorno más boscoso.

Uno de los hallazgos importantes del estudio se ha realizado en un individuo de El Sidrón afectado por un absceso dental. Además de identificar una bacteria intestinal que le produciría una diarrea aguda y un malestar crónico, los investigadores han hallado en este único neandertal evidencias de consumo de álamo, que contiene el analgésico natural con ácido salicílico (el ingrediente activo de la aspirina), y también han detectado un hongo con propiedades antibióticas (Penicillium).

Estos resultados reafirman los del estudio publicado en 2012 y liderado por Karen Hardy. La investigadora demostró por primera vez el uso de plantas medicinales en nuestros antepasados prehistóricos, analizando químicamente muestras de placa dental del mismo individuo de El Sidrón, y también constató que su alimentación era básicamente vegetal.

“Haber identificado ahora las bacterias que le causaban el absceso dental y la dolencia estomacal corroboran los resultados que obtuvimos en nuestro estudio. No hay duda de que los neandertales se trataban estos trastornos, y también se demuestra una vez más que tenían una comprensión detallada de su entorno y eran capaces de utilizar las plantas de manera muy diversa”, destaca Hardy.

“Parece que los neandertales poseían un buen conocimiento de las plantas medicinales y de sus propiedades calmantes o antiinflamatorias, y que se automedicaban. El uso de antibióticos resultaría muy sorprendente, puesto que sería 40.000 años antes de que descubriéramos la penicilina. Definitivamente, nuestros hallazgos contrastan mucho con la visión simplista de la imaginación popular sobre nuestros parientes más próximos”, señala Alan Cooper, director del Centro de ADN antiguo de la universidad australiana.

Microbios compartidos con los humanos

La reconstrucción del microbioma oral de los neandertales y su comparación con el de otros humanos antiguos y modernos ha permitido a los investigadores confirmar que compartieron patógenos, como las bacterias que causan caries o enfermedad periodontal. En la placa neandertal consiguieron reconstruir el genoma casi completo de una de estas bacterias -Methanobrevibacter oralis- de unos 48.000 años, el más antiguo obtenido hasta la fecha. Su secuenciación sugiere que neandertales y humanos intercambiaron patógenos hasta hace casi 180.000 años, mucho después de que divergieran como especies.

La comparación también muestra cómo la cantidad de carne consumida ha marcado la diferencia en la composición de la comunidad microbiana oral de los individuos estudiados y cuán rápido se ha alterado ésta en la historia reciente. La de los neandertales de El Sidrón es similar a la de los chimpancés y nuestros ancestros recolectores africanos, mientras que la de los neandertales belgas es parecida a la de los primeros cazadores-recolectores y bastante próxima a los primeros agricultores y humanos modernos.

“El ADN preservado en la placa dental no sólo se ha revelado una vez más una fuente importante de información sobre los hábitos y la salud de los homininos antiguos, sino también como una manera única para estudiar la evolución microbiana a largo plazo”, indica Karen Hardy.

En el estudio han participado también investigadores del Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC), del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y de la Universidad de Oviedo.

Artículo: Neanderthal behaviour, diet and disease inferred from ancient DNA in dental calculus. Nature. http://dx.doi.org/10.1038/nature21674

 

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